El fuego comenzó en el tercer piso y se extendió por la escalera hacia las plantas superiores
LORENZO MARINA. PALMA.
La inquilina del tercer piso se encontraba en el cuarto de estar con otras dos personas cuando el inmueble, de repente, comenzó a entrar en llamas. Cinco personas resultaron ayer intoxicadas de diversa consideración por inhalación de humo tras el incendio de una vivienda situada en el número 6 de la calle Monseñor Palmer, a escasos metros del Paseo Marítimo de Palma.
El fuego se inició en torno a las 16.15 horas de la tarde. En ese momentos, tres personas se encontraban en la vivienda del foco del incendio. Una mujer de 57 años, un hombre de 52 años y un joven de 30. El fuego se declaró en ese punto de la vivienda y comenzó a propagarse con rapidez.
La estructura de las paredes, forradas de madera, contribuyó a que se concentrara un inmenso calor. El hueco de la escalera hizo el efecto chimenea y contribuyó sobremanera a que el humo se extendieras con celeridad hasta los pisos superiores.
La alarma no tardó en cundir entre todo el vecindario. La escalera quedó copada por una humareda impenetrable. Pese a ello, dos vecinos intentaron traspasarla y sufrieron intoxicación por inhalación de humo.
Dotaciones de bomberos
Numerosas dotaciones de bomberos de Palma se personaron poco después en la calle Monseñor Palmer. Los servicios de extinción de incendios confinaron a los vecinos en sus viviendas. Una vez allí, les obligaron a que cerraran puertas y ventanas para que el humo no se adentrara en la vivienda. Eso sí, el fuego se propagó rápidamente hasta el piso colindante, la segunda puerta del tercer piso.
Los bomberos movilizaron una autobomba, una escalera mecánica y un coche de mando. Un total de 11 bomberos respondieron a la llamada de auxilio. Asimismo, tres ambulancias se desplazaron ayer hasta la calle Monseñor Palmer: dos del Ib-salut y una de la compañía SSG.
Las asistencias sanitarias insuflaron oxígeno a las cinco personas que habían resultado intoxicadas después de inhalar el humo. A continuación, todos ellos fueron trasladados hasta Son Dureta para que fueran explorados en profundidad.
Los bomberos, por su parte, examinaron la estructura del edificio y comprobaron que no había resultado dañada. Su principal labor se centró en ventilar la zona para que el humo de la escalera escapara por la parte superior. El origen del incendio constituía hasta ayer una absoluta incógnita. El fuego se concentró en la sala de estar, que quedó destruida.