B. PALAU. PALMA.
El juzgado de Palma encargado de investigar la muerte de María Elena Salcedo, la mujer boliviana de 53 años desaparecida a finales de noviembre de 2009 y cuyo cuerpo descuartizado fue hallado el pasado mes de febrero en una zona boscosa a las afueras de Campos, se ha inhibido a favor de un juzgado de Manacor. La magistrada de Palma considera que no hay datos objetivos de que los hechos hayan ocurrido en la ciudad, tal y como en un principio barajaban los investigadores de la Policía. Los agentes detuvieron a Luis Rodrigo Q.Q., un ciudadano ecuatoriano de 42 años, como presunto autor material del crimen. El hombre, al que se le imputa un delito de asesinato, se encuentra en prisión preventiva desde mediados de febrero.
Además, tampoco se ha encontrado ninguna muestra concluyente de la minuciosa inspección llevada a cabo en el domicilio del sospechoso, situado en Palma, ni en su vehículo, que haga sospechar que la muerte de la víctima se produjo en la ciudad. Por ello, el ministerio fiscal solicitó la inhibición del procedimiento al juzgado competente territorialmente, en Manacor, ya que los restos humanos fueron descubiertos en el paraje de sa Vinyola, entre Campos y sa Ràpita, dentro del partido judicial de la capital del Llevant. Y, además, el presunto asesino manifestó en su declaración judicial que fue en ese lugar donde María Elena perdió la vida.
La magistrada de Palma, al analizar estos aspectos y no encontrar datos objetivos que apunten a que el crimen se produjo en la ciudad, ha decretado la inhibición de la causa a favor de un juzgado de instrucción de Manacor.
El sospechoso del crimen admitió que descuartizó el cuerpo de la mujer, pero apuntó que su muerte se produjo de forma accidental cuando esta se golpeó la cabeza contra el suelo en sa Vinyola. El hombre descartó que ambos mantuvieran una relación sentimental y confesó que ocultó varias partes del cadáver a lo largo del bosque.