EFE. HUELVA.
Julia Madruga Benítez, vecina de Lepe (Huelva) de 56 años, falleció ayer de madrugada víctima de las puñaladas que recibió el jueves por la tarde, presuntamente a manos de su ex marido, Cayetano G.M., de 58, del que hacía diez años que se había separado.
La mujer había acudido a visitar a su madre, que lleva varios días ingresada en la clínica Blanca Paloma de Huelva, y su agresor la siguió y en la habitación del hospital le asestó siete puñaladas que le causaron la muerte a las dos de la madrugada, tras ser operada de urgencia en el Hospital Juan Ramón Jiménez de la capital onubense.
El presunto agresor fue detenido y estuvo hospitalizado hasta el mediodía, cuando salió del hospital bajo vigilancia para declarar ante la Policía Nacional después de ser revisado de unas heridas, que al parecer se infligió él mismo tras la agresión.
El presunto agresor vivía en Lepe con una hija y la mujer residía tanto en el complejo turístico de Islantilla, a unos seis kilómetros de distancia, como en un piso de la barriada de Hispanidad de Huelva capital junto a un hijo. Sobre el hombre pesaba una orden de alejamiento, después de que el pasado verano agrediera a su ex esposa, y tras varias amenazas verbales después de que ella iniciara hace algo más de un año una nueva relación. "Él estaba muy celoso de ella, y nos temíamos que iba a pasar algo así", explicaron fuentes de la familia, que lamentaron que las medidas judiciales no hayan sido efectivas para evitar el crimen.