MARCOS OLLÉS. PALMA.
Unos ladrones estrellaron ayer de madrugada un coche contra la valla metálica de un supermercado en Palma para poder entrar a robar en el local. Su osadía apenas tuvo recompensa, ya que la caja registradora estaba vacía y no pudieron llevarse más que un ordenador portátil antes de huir a toda prisa. La Policía Nacional, que busca a los autores, sospecha que el robo fue cometido por al menos dos personas y que el vehículo que utilizaron era robado y busca algún testigo que pueda aportar pistas sobre los autores. Los daños en el establecimiento fueron cuantiosos.
Los hechos ocurrieron hacia las cuatro de la madrugada de ayer en un supermercado situado en el número 50 de la avenida Císter, en el barrio del Secar de la Real. Según las primeras averiguaciones, un coche irrumpió a esa hora en una plazoleta peatonal y se estrelló contra la persiana metálica del comercio. La embestida provocó que la valla se abriera por un lateral y que una cristalera quedara hecha añicos.
Daños en la puerta
Los asaltantes consiguieron así abrirse camino hacia el interior del comercio, pero el estruendo no pasó desapercibido para los vecinos, que dieron la voz de alarma. Varias patrullas de la Policía Local acudieron al lugar, pero ya no había rastro ni de los ladrones ni del vehículo que utilizaron.
El encargado del establecimiento denunció el robo ayer por la mañana en la Jefatura de Policía. Según explicó, solo echaba en falta un ordenador portátil y el cajetín de la caja registradora, que estaba vacío cuando entraron los ladrones. Los daños que sufrió la puerta del establecimiento obligaron a retrasar su apertura una hora y a reparar a lo largo del día tanto la persiana como los cristales dañados, según explicó el propio encargado del comercio, que añadió que la actividad había sido normal el resto de la jornada.
El caso está en manos de la Policía Nacional, que ha abierto una investigación para esclarecer la autoría de este robo con fuerza. Según las primeras hipótesis, se trata de un grupo de al menos dos personas que habrían utilizado un coche robado para cometer el ´alunizaje´.
La Policía tenía previsto tomar declaración a algunos vecinos de la zona en busca de algún testigo que pueda aportar datos sobre los autores del robo o el coche que utilizaron. Los ladrones tuvieron que subir el vehículo a la plazoleta peatonal donde se encuentra el supermercado y empotrarlo a cierta velocidad contra la persiana metálica.