B. PALAU. PALMA.
La Policía Local de Palma clausuró ayer por la mañana una fiesta ´afterhour´ que congregó a cerca de 200 personas en una finca rústica situada a las afueras de sa Casa Blanca. Los agentes activaron un amplio dispositivo policial como medida preventiva para evitar algún tipo de incidente. Numerosas patrullas, apoyadas por el Cuerpo Nacional de Policía, se desplegaron junto a la carretera de Manacor en el momento que se ordenó la paralización de la fiesta. Los 200 asistentes, la mayoría ciudadanos jóvenes que se habían desplazado al lugar en sus propios vehículos, fueron desalojados. No hubo ningún altercado durante toda la mañana y el operativo policial se prolongó hasta la una de la tarde. Los agentes ordenaron el cese de la celebración al constatar que no había licencia de actividad.
Los hechos ocurrieron ayer sobre las seis de la mañana en una finca rústica ubicada entre Son Ferriol y sa Casa Blanca, muy cerca del vial de servicio de la carretera de Manacor, donde empezó a celebrarse una fiesta ´after´. La Patrulla Verda, al ser alertada de lo ocurrido, se movilizó de inmediato para inspeccionar la zona. Los agentes contaron posteriormente con el apoyo de numerosos efectivos de la Unitat d´Intervenció Immediata (UII), Unitat de Llevant, Centre y Platja de la Policía Local de Palma. También acudieron a la finca los funcionarios de la Policía Nacional.
Multitud de asistentes
Los investigadores comprobaron que multitud de jóvenes se hallaban en la fiesta, con la música a todo volumen y sin contar con la licencia de actividad. En un solar colindante, se concentraban decenas de coches estacionados. Ante las presuntas irregularidades del acto, los agentes ordenaron la paralización de la actividad. La Policía Local de Palma calcula que unos 200 asistentes fueron desalojados del lugar. Debido a la gran cantidad de gente, el desalojo se demoró varias horas hasta el mediodía. De hecho, cuando los jóvenes se marchaban a media mañana, todavía había gente que llegaba a la finca en taxi o en sus coches, sin saber que la fiesta se había clausurado. Además, la Policía realizó controles puntuales en la carretera y registró a varios ciudadanos, pero no hubo que lamentar ningún detenido.
La Guardia Civil fue la primera en detectar la celebración y lo comunicó a la Policía Local. La semana pasada, el Instituto Armado ya se percató de una gran afluencia de vehículos y personas en la zona, llegando incluso a colapsar el vial de servicio junto a la carretera de Manacor.