B.P. / X.P. PALMA.
Un hombre de 59 años de edad identificado como Juan T.C. falleció en una casa de campo en Llucmajor al sufrir una intoxicación debido a la combustión de un brasero. Su cuerpo fue descubierto ayer por la mañana dentro del domicilio. Un familiar encontró el cadáver sentado junto al brasero. Los investigadores de la Guardia Civil descartaron que se tratara de una muerte violenta y apuntaron a una intoxicación por monóxido de carbono como la causa más probable del fallecimiento. La autopsia, que previsiblemente se practicará mañana, confirmará las circunstancias del óbito.
Los hechos se produjeron ayer sobre las diez y media de la mañana en una casa situada en el Camí de Son Perdiuet, entre s´Aranjassa y Llucmajor, cuando un familiar de la víctima que reside en una finca colindante se personó en la vivienda y descubrió el cuerpo sin vida del hombre. En seguida, se movilizó la Guardia Civil, tras recibir una llamada de alerta, así como el médico y la enfermera del PAC de Llucmajor. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada para recuperar sus constantes vitales, ya que el ciudadano español ya había muerto.
Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil acudieron a la finca rústica y realizaron una detenida inspección ocular. Los investigadores no detectaron en un principio ningún indicio ni señal que apuntara a que el fallecimiento hubiera sido violento.
La principal hipótesis que barajaban los agentes es que el hombre sufrió una severa intoxicación por el gas que se acumuló en la vivienda y que procedía de un antiguo brasero de carbón. De hecho, el fallecido fue hallado sentado al lado del calefactor. Fuentes cercanas a la investigación apuntaron que la víctima podía padecer algún tipo de problema respiratorio, lo que habría agravado la situación hasta causarle la muerte.
El fallecimiento era reciente y, según las primeras pesquisas, tuvo lugar entre la noche del viernes y la madrugada de ayer. Poco antes de las once de la mañana, el óbito fue comunicado al juzgado de instrucción número 8 de Palma, en funciones de guardia, cuyo titular autorizó el levantamiento del cadáver.
Los investigadores se entrevistaron con la persona que encontró el cuerpo, quien nada más entrar en la vivienda notó un fuerte olor a humo. Este hecho sería un indicio más que confirmaría la hipótesis de que la víctima inhaló el gas que se acumuló dentro de la casa y se intoxicó.