B.P. / X.P. PALMA.
La Policía Local de Marratxí ha detenido a dos vecinos del municipio de 29 y 33 años de edad por robar más de seis kilómetros de cable de cobre de las instalaciones eléctricas municipales. Los agentes arrestaron a los dos hombres el pasado lunes después de que ambos fueran sorprendidos de madrugada merodeando en actitud sospechosa. Según los investigadores, los presuntos ladrones habrían cometido desde finales del pasado año siete sustracciones de cableado eléctrico en diferentes urbanizaciones de Marratxí, a las que dejaron sin luz.
Los dos sospechosos, una vez se hacían con el botín, vendían la preciada mercancía en chatarrerías de Palma. La Policía Local de Marratxí calcula que la pareja ya había vendido unas dos toneladas de cable de cobre y otros materiales, lo que equivaldría a más de 3.000 euros. Sin embargo, los perjuicios ocasionados son mucho mayores y ascenderían a más de 40.000 euros si se tiene en cuenta los desperfectos y los costes de instalación y mano de obra, además de los centenares de afectados sin suministro eléctrico.
Los agentes culminaron las pesquisas el pasado lunes a la una de la madrugada cuando la Unidad Nocturna de la Policía de Marratxí localizó a los sospechosos en un control rutinario. Los dos hombres iban en un coche que coincidía con la descripción que había ofrecido un testigo. Horas después, entre las dos y las tres de la tarde, los dos vecinos fueron detenidos por presuntamente dedicarse a sustraer el cableado eléctrico del alumbrado municipal. Los dos arrestados fueron entregados a la Guardia Civil.
La pareja normalmente utilizaba un Renault Scenic y un Citroen Saxo para desplazarse y transportar el material sustraído hasta una chatarrería del polígono de Son Castelló donde lo vendían. Solo en el mes de enero, entre los dos jóvenes consiguieron vender 1.137 kilos de cable de cobre.
Los sospechosos supuestamente llevaban actuando en las inmediaciones de Marratxí desde antes de Navidad. El ´modus operandi´ consistía en ir de farola a farola, cortar el cable y atar uno de los extremos al coche. Luego, daban un tirón con el vehículo y así conseguían apoderarse de un extenso tramo de cableado. Según los investigadores, en enero seis urbanizaciones sufrieron el robo de cableado eléctrico. Las zonas afectadas fueron Sant Marçal, es Caulls, Son Ramonell, sa Vinya de Son Verí, ses Cases Noves y Pont d´Inca Nou. El cable sustraído (más de 6 kilómetros) está valorado en unos 40.000 euros.