B. PALAU. PALMA.
Un juzgado de Palma condenó ayer a dos jóvenes a sendas penas de un año de prisión por hacerse pasar por policías y asaltar un domicilio del Molinar para robar marihuana. Los acusados fingieron ser agentes secretos, mostraron una placa falsa de Policía ante los moradores y les dijeron que iban a registrar la vivienda. Así lograron un botín que consistió en seis plantas de marihuana, una cámara de fotos, joyas, dinero y varios utensilios para el cultivo de cannabis.
Los dos atracadores, defendidos por los letrados Gaspar Oliver y David Salvà, confesaron los hechos ayer ante la magistrada del juzgado de lo penal número 1 de Palma y aceptaron ser responsables de un delito de robo con violencia de menor entidad. La pena de un año de cárcel a la que fueron sentenciados se sustituye por una multa. Mientras, la fiscalía retiró la acusación para otros dos sospechosos, los inquilinos del inmueble asaltado, representados por los abogados Salvador Perera y Juan Orlandis, que habían sido acusados inicialmente de un delito contra la salud pública y que al final resultaron absueltos.
Los hechos enjuiciados se remontan a mediados de abril de 2007 cuando los dos asaltantes, de 25 y 28 años de edad, respectivamente, accedieron a una vivienda ubicada en la calle Capitán Ramonell Boix, en la barriada palmesana del Molinar, sirviéndose de una placa falsa de policía.
Los atracadores intimidaron a los moradores de la casa con gritos como "Policía secreta. ¿Por qué no habéis abierto la puerta cuando hemos llamado? ¿Qué es este olor? Esto es un registro, ya me puede sacar todo". De esta manera y fingiendo que su actuación era un registro policial, consiguieron apoderarse de una cámara de fotos digital, una cadena de oro, 500 euros en metálico, seis plantas de marihuana, dos lámparas con bombillas de sodio y dos transformadores. Días después, los investigadores del Grupo de Atracos de la Policía Nacional les detuvieron.