B. P. PALMA.
Un juzgado de Palma inició ayer la vista oral contra un hombre acusado de malos tratos físicos y psicológicos, amenazas y coacciones a su ex pareja y por presuntamente humillar e insultar a la hija menor de esta. El acusado, que se enfrenta a una petición de pena de la fiscalía de cinco años y medio de prisión y 10 años de alejamiento, negó los hechos y dijo que la mujer le denunció porque era muy celosa. El abogado defensor Eduardo Morey solicita su absolución.
Sin embargo, la víctima confirmó que a los pocos meses de conocerle y convivir con él, entre 2006 y 2007, sufrió continuas agresiones. Al no poder soportar más esta situación, a principios de 2007 la perjudicada se marchó de Alcúdia y se fue a vivir a Palma. Los problemas prosiguieron, según la mujer, quien admitió que habían vuelto a verse en varias ocasiones. El imputado, de origen brasileño, presuntamente menospreciaba a su compañera con expresiones vejatorias e insultaba a la hija menor de esta llamándola "gorda" cuando salía en defensa de su madre. También agredía a su pareja y le decía que la golpeaba simplemente "porque tenía ella mala cara", según el fiscal. El hombre supuestamente la amenazó, anuló su voluntad y restringió su libertad y autonomía.