Los presuntos abusos fueron en 2007, cuando la menor tenía 11 años, y aún no se han juzgado
XAVIER PERIS. PALMA.
La familia de una niña de trece años que hace dos fue víctima de una agresión sexual, presuntamente a manos de un vecino de su barriada, en Son Cladera, ha denunciado que la menor está siendo acosada durante las últimas semanas por el hermano del acusado, que se presentó en su instituto y en el local del club d´esplai pidiendo informes sobre ella. La menor, que todavía está a la espera de que se celebre el juicio por la agresión sexual, ocurrida en septiembre de 2007, está muy asustada y sus familiares tienen que acompañarla cada vez que sale a la calle.
La pesadilla de esta familia, residente en la barriada palmesana de Son Cladera, comenzó en septiembre de 2007, cuando su hija tenía once años. La menor les contó que había ido a un taller de bicicletas cercano a casa para que se la arreglaran, y que el dueño, que entonces tenía 66 años, la había sometido a tocamientos en los genitales. El hombre fue detenido y posteriormente quedó en libertad, aunque se le impuso una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 250 metros de la menor –una distancia que luego fue reducida a 50 metros– y mantener ningún tipo de contacto con ella.
El problema surge desde el momento en el que el presunto agresor vive en la calle de al lado, a apenas setenta metros de distancia de la víctima. Durante el mes siguiente a su detención, los familiares de la niña interpusieron cuatro denuncias contra el hombre por quebrantar la orden de alejamiento. "En una ocasión", explica la madre de la niña, "se quiso subir a un autobús en el que íbamos mi hija y yo. Le dijimos que no podía, pero seguía intentándolo. Entonces tuvimos que pedirle al conductor que no le dejara subir porque tenía una orden de alejamiento. Otro día, cuando mi hija estaba jugando con unas amigas en el parque, él se sentó en un banco a mirarlas. Le dije que se fuera pero decía que no, que nos fuéramos nosotras, así que llamé a la Policía y se llegó a encarar con los agentes, por lo que le detuvieron. Otras dos veces la niña le ha visto cuando la seguía por la calle y en una de las ocasiones se le acercó e intentó hablar con ella".
Todos estos incidentes ocurrieron en octubre de 2007, en las semanas que siguieron a la detención por la presunta agresión sexual del hombre. "Luego parecía que la cosa se había calmado", prosigue la madre, pero en los últimos tiempos ha aparecido el hermano de ese hombre, que se ha presentado en el instituto y en el club d´esplai donde estaba la niña diciendo que era detective privado y pidiendo informes sobre ella".
Los familiares de la menor creen que estas actuaciones se deben a que puede estar próxima la fecha del juicio por la agresión sexual.
"El pasado 28 de septiembre la niña vio al hermano de este hombre esperando en el zaguán de su instituto. Ella se fue corriendo antes de que él la viera, y esa noche me lo contó", explica el padre de la menor. "Al día siguiente yo fui a hablar con la jefa de estudios y me dijo que sí, que se había presentado diciendo que era detective y pidiendo informes sobre la niña. Le dijeron que se fuera a pedir los informes a la Policía, porque los profesores saben que hay una orden de alejamiento".
El hermano del acusado fue visto de nuevo la semana pasada en el club d´esplai de la parroquia, cuando la niña iba a salir de excursión. "Le estuvo preguntando por ella a la monitora", cuenta otro de los familiares, "y luego volvió cuando los niños regresaron de la excursión. E incluso se llegó a encarar con el tío de la niña cuando se pensaba que le había hecho una foto. Y el pasado lunes, la niña lo volvió a ver, que la seguía por la calle montado en una bicicleta".
Los familiares explican que a raíz de todos estos incidentes la niña tiene mucho miedo y no quiere salir sola a la calle, hasta el punto de que alguno de ellos tiene que acompañarla siempre que sale de casa.