X.P. PALMA.
La Policía Nacional arrestó el pasado lunes a un portero de discoteca de 25 años que presuntamente pegó una paliza a un joven a principios de octubre. Los hechos ocurrieron en la entrada del establecimiento, ubicado en el Paseo Marítimo de Palma. El presunto agresor había sido detenido en mayo por el mismo delito.
La víctima, un joven de 27 años, había sido expulsado de la discoteca tras un incidente con un camarero. Una vez en la puerta, intentó entrar a la fuerza en el local. Varios testigos informaron a la Policía de que un portero le propinó un puñetazo, le rompió un vaso en la cara y le pegó patadas en la cara cuando estaba en el suelo.
La victima sufrió diversas heridas en la cara, como un corte en el labio que precisó siete puntos de sutura y la pérdida de un diente.