M.O.I. PALMA.
Un juzgado de lo penal de Palma juzgó ayer a un hombre acusado de haberse hecho pasar por policía para que una pareja retirase una denuncia contra una vecina, que también se sentó en el banquillo de los acusados como presunta inductora.
Los hechos ocurrieron en marzo del año pasado, cuando el sospechoso conoció a una mujer, que le explicó los problemas que tenía con unos vecinos. El hombre supuestamente visitó hasta en tres ocasiones a las víctimas, ante quienes al parecer se presentó como policía, les mostró una placa y les amenazó con detenerlos si no retiraban la denuncia. El fiscal solicitó una pena de dos años de cárcel para el hombre por un delito de usurpación, mientras el letrado de la acusación particular, Jaime Campaner, reclamó dos años y medio para cada uno de los acusados.