XAVIER PERIS. PALMA
La Guardia Civil de Inca emprendió ayer su particular operación limpieza ante la proximidad del Dijous Bo con la detención de dos colombianos que presuntamente mantenían dos de los puntos de venta de droga más activos de la ciudad. La intervención policial se saldó con la intervención de 600 gramos de cocaína y medio kilo de marihuana, que se disponían a distribuir durante las fiestas.
Los agentes de la Guardia Civil de Inca llevaban semanas siguiendo los pasos de los sospechosos, residentes de origen colombiano, de los que se presumía que vendían cocaína a los consumidores en dos locales del centro de la ciudad. Tras una exahustiva investigación, los agentes llegaron a la conclusión de que los colombianos iban a recibir una importante partida de droga con la que pretendían hacer frente al incremento del consumo que se registra durante las fiestas del Dijous Bo.
Ayer por la mañana, tras pedir las preceptivas órdenes de registro en el juzgado de la ciudad, los investigadores entraron en los domicilios de los dos sospechosos y en dos locales comerciales, un bar y una heladería.
En las viviendas, ubicadas en las calle Can Dureta y Barco, los agentes encontraron un paquete de cocaína con un peso aproximado de 600 gramos, que podría haberse incrementado notablemente tras mezclar la droga con las sustancias adulterantes. También encontraron una gran cantidad de bolsitas de plástico, preparadas ya para la confección de papelinas, así como una balanza de precisión, medio kilo de cogollos de marihuana y sustancias químicas utilizadas para "cortar" la droga.
Durante la mañana de ayer se llevaron a cabo también registros en un bar y una heladería, donde los sospechosos presuntamente realizaban las transacciones. En estas inspecciones los investigadores no hallaron nada reseñable.
Con esta operación la Guardia Civil considera desmantelado dos de los principales puntos de venta de droga al menudeo de la ciudad, justo cuando se disponían a hacer su agosto durante el Dijous Bo.