Incendio en una residencia. Las llamas afectaron a la recepción y el humo se extendió por el edificio
MARCOS OLLÉS. CALVIÀ.
Los 60 huéspedes de una residencia de ancianos de Calvià despertaron ayer sobresaltados. Un incendio declarado al amanecer en la recepción del centro, situado en Portals Nous, llenó de humo el edificio y obligó a desalojar a todos los mayores. Una veintena de ellos tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios y cinco fueron hospitalizados, aunque su estado no era grave. Aunque las llamas, que se iniciaron por un fallo eléctrico, fueron sofocadas en pocos minutos y solo la planta baja del inmueble sufrió daños, los responsables de la residencia decidieron cerrarla tras el siniestro y trasladar a los residentes a sus otros cuatro complejos geriátricos de Palma y Porreres.
El incendio fue detectado hacia las siete menos veinte de la mañana en el zaguán de la residencia Esvida, en el número 19 de la calle Torrent. El fuego comenzó junto a una estantería, debido al parecer a una sobrecarga eléctrica o un cortocircuito, y se propagó rápidamente hacia el mostrador. Una gran humareda negra tomó en pocos minutos la entrada del edificio y se propagó hacia las otras seis plantas. En pocos minutos, todas las patrullas de la Policía Local de Calvià que estaban de servicio –unos 25 agentes–, así como varias dotaciones de los Bombers de Mallorca y de Palma, agentes de la Guardia Civil y varias ambulancias del 061 y la empresa SSG acudieron a la residencia.
Veinte afectados
La prioridad era garantizar la seguridad de los 60 ancianos que en aquel momento descansaban en sus habitaciones. Los servicios de emergencia comenzaron a evacuar a varios de los mayores, aunque decidieron que la mayoría permanecieran en sus estancias hasta poder trasladarlos con garantías. Mientras los bomberos conseguían sofocar las llamas y ventilaban el edificio, los residentes fueron llevados a las terrazas de la residencia para mantenerlos a salvo de la humareda.
Sin embargo, los servicios sanitarios tuvieron que asistir a veinte de los ancianos por inhalación de humo. Finalmente se decidió trasladar a cinco de ellos –tres mujeres y dos hombres de más de 80 años que presentaban síntomas de intoxicación– a Son Dureta y una clínica de Palma. Su estado, según fuentes sanitarias, no era grave.
Aunque los bomberos confirmaron que el edificio no había sufrido daños estructurales, los responsables de la residencia decidieron trasladar a sus huéspedes a otros cuatro centros de Palma y Porreres y cerrar el centro hasta que se reparen los desperfectos.