EFE. SEÚL.
A menos diez personas murieron ayer, entre ellas varios ciudadanos japoneses, y otras siete resultaron heridas en un incendio que se declaró en un campo de tiro cubierto en la ciudad surcoreana de Busan.
El fuego se extendió hacia las dos y media de la tarde, hora local (seis y media de la madrugada en Españ) en la segunda planta de un recinto de práctica de tiro de Busan, en el sur del país, por causas que se desconocían.
Las llamas fueron controladas 40 minutos después, sin que se pudiera hacer nada por la vida de diez personas que resultaron con quemaduras graves, según una fuente policial. Al parecer las llamas se extendieron con gran rapidez por el interior.
La fuente, que prefirió permanecer en el anonimato, añadió que se creía que entre los fallecidos había siete ciudadanos japoneses.
Las autoridades advirtieron de que la cifra de muertos puede incrementarse porque algunos de los heridos se encuentran en estado grave.
La Policía acordonó la zona y abrió una investigación para determinar las causas del suceso.