EFE. ZARAGOZA.
La acusación particular y popular en el juicio por el asesinato del alcalde de Fago, Miguel Grima, que comienza mañana en la Audiencia Provincial de Huesca, coinciden en que hay pruebas muy contundentes para demostrar la culpabilidad del único acusado, el ganadero y guarda forestal Santiago Mainar.
El letrado de la familia del alcalde, Enrique Trebolle, explicó que existe una declaración inculpatoria de Mainar (de la que posteriormente se retractó) en la que se exponen todo tipo de detalles sobre cómo ocurrieron los hechos, pero además hay otros "datos periféricos", sobre los que no ha querido dar detalles, que, a su juicio, corroboran dicho testimonio.
Para este letrado, "hay pruebas suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia" de Santiago Mainar, del que se obtuvieron pruebas de ADN que lo vincularían con los hechos, aunque no se ha encontrado la escopeta con la que efectuó el disparo mortal, de la que, según declaró inicialmente, se deshizo echándola en el remolque de un camión con matrícula extranjera.
El alcalde murió de un disparo de postas realizado supuestamente por Mainar con una escopeta la noche del 12 de enero de 2007, en una emboscada preparada en la carretera por la que regresaba en su coche a casa tras asistir en Jaca a una reunión del Consejo Comarcal de la Jacetania, según el fiscal.
Su familia denunció la desaparición y el cadáver fue localizado al día siguiente, junto a la carretera. Poco después, agentes especiales de la Guardia Civil iniciaron una intensa investigación –que se extendió a todos los vecinos de Fago, lo que generó una gran tensión– que concluyó veinte días después con la detención del guarda forestal, en su granja de vacas, donde vivía solo.
Por su parte, Marisa Mainar, hermana del acusado, aseguró que "ni los medios ni los jueces han respetado" a su hermano, porque en este tiempo se ha hecho "un juicio paralelo" en el que ya ha sido declarado culpable.
En su declaración deja claro que no confía en la justicia, ni en los jueces, opina que el montaje del juicio es "desproporcionado y desmesurado, un despropósito" que "parece un circo", y considera "imposible" que los jueces puedan hacer su trabajo "con objetividad".
Está previsto que el juicio comience mañana y se espera que, en las ocho jornadas que se prevé que dure, declaren 122 personas, entre ellas testigos, peritos y guardias civiles, además de Mainar.