La fiscalía reclamaba dos años de prisión y una multa por un delito contra la salud pública
MARCOS OLLÉS. PALMA.
Un juzgado de lo penal ha absuelto al dueño de un sex-shop de Palma donde la Policía encontró 251 frascos de lo que parecía ser ´popper´, una droga que se vende camuflada como producto de limpieza, porque el contenido de los botes no fue analizado. La jueza considera por tanto que no hay pruebas de que la sustancia intervenida fuera nociva para la salud y absuelve al procesado, para quien la fiscalía reclamaba dos años de prisión y una multa y que confirmó que vendía este producto aunque creyendo que se trataba de un ambientador.
El sex-shop del acusado, situado en la calle Joan Miró, fue registrado por la Policía en septiembre de 2006 en el marco de un gran operativo contra la venta de ´popper´, un compuesto químico llamado nitrito de isobutilo que está considerado nocivo para la salud y que suele distribuirse en este tipo de comercios, durante el cual se registraron 21 locales en Balears.
Los agentes hallaron en el establecimiento del ahora absuelto 251 botes de cristal de la marca Rusch, según recoge la sentencia, que al parecer contenían este compuesto. La fiscalía acusó al dueño del comercio, defendido por el letrado Miguel Ángel Ordinas, de un delito contra la salud pública y solicitó para él una pena de dos años de prisión y una multa de 4.320 euros.
Sin embargo, durante la vista oral no se aportó ninguna prueba de que los frascos intervenidos contuvieran ´popper´. Según el fallo del juzgado de lo penal número 2 de Palma, no se acreditó que la sustancia intervenida fuera realmente nitrito de isobutilo, ya que no se practicaron los análisis correspondientes del líquido para certificar su composición.
La sentencia recoge también que el acusado reconoció que tenía y vendía ´popper´ en su establecimiento, aunque alegó que pensaba que se trataba de un ambientador o un productor para limpiar cabezales. Sin embargo, la jueza sostiene que no puede saberse cuál era la verdadera composición del producto, por lo que no puede hablarse de sustancia nociva para la salud. Así, considera que no hay pruebas para condenar al hombre y concluye que este debe ser absuelto del delito del que le acusaba la fiscalía.
No es la primera vez que la justicia absuelve a un acusado de venta de drogas porque la sustancia incautada no fue analizada debidamente.
En este sentido, los jueces de instrucción de Palma alertaron hace unos días de que los retrasos en las analíticas de estupefacientes podrían propiciar la liberación de presuntos narcotraficantes que se encuentran en prisión preventiva.
La Operación Popeye se saldó con otros 12 propietarios de sex-shops de Balears imputados por delitos contra la salud pública después de que la Policía encontrara frascos similares en sus tiendas.
Los datos
251 frascos incautados
La Policía incautó en septiembre de 2006, durante una gran operación, 251 frascos que parecían contener ´popper´ en el sex-shop que regentaba el acusado en Palma. El fiscal pidió dos años de prisión para él.
NO SE SABE SI ERA DROGA
La jueza concluye que no puede saberse si los botes contenían droga porque no se analizó su contenido y absuelve al acusado.