Agresión en Palma. La víctima sigue hospitalizada pero fuera de peligro
MARCOS OLLÉS. PALMA.
Fue apuñalada por sorpresa y sin motivo, pero pese a todo se siente afortunada. Luz María R., la mujer colombiana de 52 años que anteayer recibió una cuchillada a manos de un enfermo que se había fugado del Psiquiátrico, asegura que la agresión se produjo sin motivo y por sorpresa. "Me preguntó varias veces la hora, se paró a mi lado y de repente me clavó el cuchillo", asegura la víctima, que fue intervenida quirúrgicamente pero se encuentra fuera de peligro. "Podría haber sido mucho peor", sentencia resignada.
Todo ocurrió en pocos segundos, a la entrada del número 18 de la calle Jesús, en Palma. "Eran las tres de la tarde y yo estaba terminando de limpiar el portal del edificio, como cada día desde hace cuatro años. Apareció un joven y me preguntó si allí había un despacho de abogados", recuerda Luz Maria. "Le dije que sí, pero que se habían ido a comer y no volverían hasta las tres y cuarto. Me preguntó la hora varias veces. Noté algo raro en él, pero no sospeché lo que iba a pasar".
El extraño resultó ser un enfermo mental de 28 años que acababa de fugarse del cercano hospital Psiquiátrico. "Se quedó parado a mi lado mientras yo seguía limpiando los cristales. De repente me clavó el cuchillo en el costado derecho y salió corriendo. Yo me lo quité, se lo tiré y fui a pedir ayuda a un taller mecánico que está cerca", afirma la mujer.
"El hombre me metió en el taller y llamó a la Policía. Aunque la herida era profunda, casi no salía sangre", recuerda. Tanto el mecánico como los agentes de la Unitat d´Intervenció Immediata (UII) de la Policía Local que acudieron al lugar en pocos minutos prestaron a la mujer los primeros auxilios, taponando la herida para evitar que perdiera demasiada sangre, mientras aguardaban la llegada de la ambulancia.
El mecánico comenzó a explicar a los agentes qué había ocurrido, y mientras les indicaba en qué dirección había huido el agresor, descubrió que estaba allí, sentado en el suelo y llorando. Los policías lo detuvieron de inmediato y descubrieron que se trataba de un interno del psiquiátrico que había escapado del centro. El arma, según averiguaron los policías, la robó poco antes de la agresión en una tienda todo a cien, cerca del lugar donde atacó a la mujer.
Tanto el sospechoso como la víctima fueron trasladados al hospital Son Dureta. Él ingresó en el área de psiquiatría, mientras Luz María era atendida en Urgencias. Esa misma noche fue sometida a una intervención quirúrgica. "Los médicos me han explicado que la cuchillada no me ha afectado a ningún órgano, por lo que puede decirse que he tenido suerte, aunque habrá que ver las secuelas que me quedan", valora. Fuentes sanitarias explicaron que la mujer fue operada después de que un TAC revelara que la puñalada podía haber alcanzado el intestino.
"Me encuentro bien, aunque tengo un poco de ardor en el estómago", resumía ayer a mediodía desde su cama del hospital, donde todavía deberá permanecer ingresada algunos días más. Sus allegados anuncian ya que se personarán en un hipotético proceso contra el autor de la agresión, que según explicaron fuentes del Psiquiátrico no tenía antecedentes de agresividad y reingresará en breve en el centro.
Luz María R. confía ahora en recuperarse satisfactoriamente de las lesiones y poder volver cuanto antes a sus tareas habituales. "Ha sido un buen susto, pero viendo cómo ha ido todo creo que he tenido suerte de que no me pasara nada más", concluye.