EFE. MADRID.
La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido en la Comunidad de Madrid a cuarenta miembros de la banda latina Dominican Don´t Play (DDP), con lo que quedan desarticulados tres de los seis "coros" –o grupos– que había en la región, donde la banda queda "prácticamente desarticulada".
Así lo explicaron ayer los máximos responsables de ambos Cuerpos y la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, que destacaron la importancia de esta operación en la lucha contra las bandas latinas violentas y por la seguridad. La denominada Operación Manguera, debido a los que los miembros de la banda hacían un ritual de entrada en la misma consistente en pegar con mangueras a los nuevos, se ha saldado con 40 detenidos de cinco nacionalidades diferentes, 33 de ellos hombres y 3 mujeres, y 6 de ellos menores de edad. A todos se les acusa de un delito de asociación ilícita y contra los derechos fundamentales, y además a la mayoría se les imputan otros delitos como tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, homicidio en grado de tentativa, lesiones, amenazas y coacciones.
La operación se impulsó tras la muerte el pasado 28 de agosto de un joven de 17 años en la zona de los bajos de Azca de Madrid, que según la investigación pertenecía a los DDP y fue asesinado por un miembro de la banda rival de los Trinitarios.