B. PALAU. PALMA.
La Audiencia Provincial de Palma ha absuelto a tres jóvenes soldados profesionales de la base aérea de Son Sant Joan acusados de violar a una compañera en los alrededores de una discoteca en s´Arenal en 2005 ante la ausencia de pruebas de cargo. El tribunal de la sección primera considera que los hechos denunciados no han quedado acreditados "con la seguridad que exige una condena penal". Según detalla la sentencia, la prueba de cargo presentada por la acusación no lo es en grado suficiente para romper la presunción de inocencia que ampara a los procesados. Los militares, de 24 y 27 años, defendidos por los letrados Daniel Castro, Gaspar Oliver y Carlos Portalo, se enfrentaban a unas peticiones de pena de 12 y 18 años de prisión por agresión sexual.
La sala, tras analizar el testimonio de la víctima, considerado como la única prueba en el juicio, concluye que no puede concederse plena credibilidad a sus declaraciones. El tribunal destaca que lo que narra la mujer es posible: un asalto sexual por tres hombres, de madrugada y en una zona de discotecas, tras consumir alcohol. "Ahora bien, existen dificultades de corroboración", según la sala.
Los hechos se remontan a la madrugada del 3 de junio de 2005 cuando los procesados, que actualmente no están en el Ejército, acudieron a la discoteca ´Black Music´ en s´Arenal. Allí, coincidieron con la denunciante, a la que conocían porque todos ellos eran militares destinados en la base aérea de Son Sant Joan. Los procesados y la mujer mantuvieron relaciones sexuales en los alrededores del local, sin que conste que fuesen no consentidas.
La sentencia destaca que la víctima dijo en el juicio que la denuncia la interpuso a instancias de su novio e incluso admitió que, de no haber hablado con él, no hubiese iniciado ningún procedimiento. Además, no consta un parte médico que muestre las lesiones que pudo sufrir al ser atacada ni tampoco un informe psicológico. Los testigos explicaron que ese día la mujer lloró en el local, pero después empezó a bailar con uno de los procesados. La noche siguiente, volvió a salir de marcha en el mismo lugar sin ningún problema, según relató otro compañero. La denunciante dijo que no recordaba estos detalles, algo "llamativo" para la sala. Además, el tribunal apunta que resulta extraño que la mujer no fuera auxiliada en la terraza junto a la entrada de la discoteca al tratarse de un fin de semana al inicio del verano.