Violencia doméstica. PRIMERA MUERTA A MANOS DE SU PAREJA A LO LARGO DE ESTE AÑO EN BALEARS
X. PERIS / B. PALAU. PALMA .
Una mujer búlgara de 36 años murió en la madrugada de ayer en Santanyí presuntamente estrangulada por su marido, que fue detenido poco después. Una hija de la pareja, de once años, presenció parte de la agresión y acudió al cuartel de la Guardia Civil a pedir ayuda. Cuando los agentes llegaron al domicilio, la mujer ya estaba muerta. Se convirtió así en la primera víctima de la violencia de pareja registrada este año en Balears.
Los hechos ocurrieron poco antes de las cinco de la madrugada, en una planta baja de la calle Sol, en Santanyí, donde residía el matrimonio formado por Giorgi Borisov Cheshmedzhiev, de 47 años, y Shezhana Blagoeva Cheshmedzhiev, de 36, junto a sus hijos, una niña de once años y un niño de dos.
Poco antes de las cinco de la madrugada de ayer, la niña acudió en pijama a pedir ayuda al cuartel de la Guardia Civil, a apenas un par de calles de distancia, porque, según dijo, su padre estaba pegando a su madre.
Una pareja de guardias fueron con la niña a su casa. Llamaron a la puerta y les abrió un hombre, vestido con ropa interior y con manchas de sangre, que les dijo que acababa de matar a su mujer. Los agentes encontraron a la víctima en el dormitorio, vestida también con ropa interior. No tenía pulso ni respiraba, por lo que pidieron ayuda médica urgente al 061. Poco después acudieron a la casa un médico de guardia del centro de salud de la localidad y una ambulancia, pero no había nada que hacer. La mujer estaba muerta.
Los agentes arrestaron al sospechoso, que no opuso ninguna resistencia. También se movilizó a un psicólogo y a los servicios sociales del Consell para que se hicieran cargo de la niña y de su hermano de dos años, que dormía en la casa.
Inspección ocular
La Guardia Civil alertó a los equipos de Policía Judicial de Palma y Manacor, y se informó de lo ocurrido al juzgado de guardia. A lo largo de la madrugada y la mañana de ayer, los agentes, junto a una comisión judicial y un médico forense, realizaron una detenida inspección ocular en la escena del crimen.
La mujer había quedado tendida en el dormitorio de la casa, donde había señales de pelea. El cadáver tenía marcaas de golpes en la cabeza, aunque parece ser que la causa de la muerte fue asfixia por estrangulamiento, si bien este extremo no se confirmará hasta que se le practique la autopsia.
El presunto homicida, que fue trasladado posteriormente a los calabozos de la Comandancia de Palma, es un hombre muy corpulento. Los investigadores pensaban que la víctima no había tenido ninguna oportunidad de defenderse ante él. El hombre no presentaba heridas ni señales de lucha.
La Guardia Civil no tenía en sus archivos ninguna denuncia previa contra el detenido por supuestos malos tratos, aunque varios testigos declararon que la mujer podría haber sufrido previamente otras agresiones.
Los vecinos de la calle Sol no oyeron ruidos extraños la madrugada del homicidio, pero parece ser que el día anterior sí habían mantenido una fuerte discusión. La mujer había intentado abandonar la casa con una maleta y su marido se lo había impedido.
Giorgi estaba considerado un hombre muy correcto y simpático. Había trabajado como jardinero y albañil, y recientemente se había quedado sin empleo. Algunos conocidos explicaron que, tras quedarse en el paro, había experimentado un cambio de carácter y se comportaba de una forma extraña. Los investigadores no descartan que sufriera alguna enfermedad mental.
El hombre pasará a disposición del juzgado de guardia de Manacor en los próximos días.