J.PALOP/M.O.I. PADANG/PALMA.
La búsqueda de supervivientes fue cancelada en la ciudad de Padang, aunque seguirá en otras áreas destruidas por el seísmo que sacudió la isla indonesia de Sumatra, adonde se desplazará el equipo español de expertos que llegó ayer. Las Naciones Unidas se centrarán en la ayuda humanitaria a los damnificados, después de que consideraran que resulta muy difícil localizar en la capital provincial, seis días después del terremoto, más supervivientes entre los escombros de los edificios derruidos.
Hasta 4.000 personas se estima que están sepultadas en diferentes zonas de la provincia, y la ministra de Sanidad indonesia, Siti Fadila Supari, calcula que el número de muertos podría rondar los 3.000. Los grupos que participan en las tareas de rescate se centrarán en los próximos días en otras poblaciones y áreas remotas a las que apenas se ha podido acceder.
El equipo español, formado por nueve profesionales, tiene la misión de evaluar sobre el terreno las necesidades para facilitar la distribución de la ayuda técnica y material. "Tenemos que preparar la entrada de las 40 personas y el material que llegará en la madrugada del miércoles a Padang procedente de Madrid", explicó Pablo Yuste, responsable de la avanzadilla y jefe del Departamento de Emergencias y Postconflicto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
El material, parte de la ayuda de un millón de euros, incluye un hospital grande de campaña y dos pequeños, y una unidad de potabilización de agua. Su zona de operación será Pariaman, en donde el 85 por ciento de las casas, unas 3.200, han quedado destruidas y "varios cientos de personas" han perecido, según estimaciones de las ONG locales. "Es difícil determinar el alcance del desastre. Las informaciones son muy confusas", explicó el jefe del equipo español.
Bombero mallorquín
Mientras tanto el bombero mallorquín Joan Rosselló, miembro de Bomberos Sin Fronteras, tenía previsto partir hoy por la mañana en un avión militar hacia Sumatra para llevar una planta potabilizadora de agua y 80 kilos de material. "Tenemos allí a cuatro compañeros desde el sábado, pero todavía no sabemos si podremos ir todos los cooperantes que queremos", señaló ayer.