R. GALÁN. PALMA.
El propietario de una embarcación de recreo amarrada en el paseo Marítimo sorprendió el domingo por la tarde a tres menores en el interior de su barco justo después de que hubiesen causado diversos destrozos por valor de 3.500 euros, según detalló el dueño a la Policía Nacional.
En cuanto el denunciante vio que la embarcación estaba ocupada por un chico y dos chicas, los dejó encerrados y avisó por teléfono a los agentes, que se personaron de inmediato en el amarre situado en el paseo Marítimo de Palma.
Los policías comprobaron que efectivamente habían provocado daños. En concreto, habían roto la escotilla del barco, una puerta, las cortinas que sirven de separación de los camarotes, el pasamanos y la emisora de radio.
Además, tal como explicaron fuentes de la Policía Nacional, los adolescentes, de 14, 16 y 17 años, saltaron previamente a otro barco vecino y forzaron la escotilla, cuyo daño causado tiene un valor de unos 400 euros, según indicó el propietario de dicha embarcación, lindante a la más afectada.
Los chavales están imputados por un delito de allanamiento de morada. Dos de los jóvenes fueron entregados a sus padres y el tercero fue llevado a un centro de menores, tal como acordó la Fiscalía.
Otros adolescentes, dos chicos y una chica, se llevaron el sábado una bicicleta atada a la baca de un coche aparcado en la calle Reina Laura. Un testigo vio el hurto y avisó al propietario cuando llegó a su vehículo, que llamó a la Policía Nacional. Enseguida encontraron la bicicleta, por valor de 500 euros, en una casa cercana y a los tres acusados de un delito de hurto.