OTR/PRESS. TARRAGONA/ALICANTE.
La violencia de género ha vuelto a vestir de luto las provincias de Tarragona y Alicante, donde dos mujeres han muerto por disparos efectuados por sus maridos. En ambos casos, las parejas de las víctimas se quitaron la vida posteriormente y no existían denuncias previas por malos tratos.
En la localidad tarraconense de Vilaseca, el presunto asesino era un hombre que, según los vecinos, "no llevaba muy bien" los trámites de separación con su mujer. En San Fulgencio, en Alicante, el hombre que mató presuntamente a su mujer y luego se suicidó era un varón de nacionalidad británica y con una grave enfermedad. Por ello, la alcaldesa de la ciudad no descarta que el hombre planeara el crimen, como consecuencia de la depresión que sufre.
En la localidad tarraconense de Vilaseca, el Sistema d´Emergències Mèdiques recibió un aviso sobre las 23,16 horas del domingo. Según fuentes próximas a la investigación, fue el hijo de la pareja quien se encontró con la situación y dio la voz de alarma. De esta manera, se supo que un hombre de 53 años había disparado con un arma de fuego a su mujer y luego se había suicidado. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida de la mujer, de 48 años, que había recibido un tiro en la cabeza. Hallaron su cuerpo en un piso de la calle Mas d´en Gras de la ciudad catalana. El presunto agresor fue localizado, también sin vida, en otra habitación. Quien sí tuvo que ser trasladado al hospital fue el hijo de la víctima, que sufría una herida en el brazo y una fuerte crisis de ansiedad.
El ayuntamiento de Vilaseca convocó ayer a las 20,00 horas una concentración silenciosa ante la plaza de la iglesia para rechazar este crimen.
En Alicante, esta situación se repitió el pasado domingo por la noche. En este caso, un hombre, de algo más de 60 años, disparó con una escopeta a su mujer, de 58, y después se quitó la vida con la misma arma en la localidad de San Fulgencio. Los cadáveres de este matrimonio, de nacionalidad británica, fueron hallados sobre las 23,00 horas. Según fuentes de la investigación, la pareja tenía una relación aparentemente normal. Tras el crimen, el delegado del Gobierno dijo que el presunto asesino padecía una grave enfermedad, aunque dijo que aún no se sabe "si esa circunstancia ha podido tener alguna influencia" en el caso.
"Crimen planeado"
La alcaldesa de San Fulgencio, Trinidad Martínez, aseguró que el hombre que presuntamente mató a su mujer "podría tener planeado" el crimen. Dijo que "estaba pasando por una depresión" como consecuencia "de su estado de salud deteriorado" a consecuencia de varios infartos cerebrales.
"Sabía que ese día los iban a encontrar porque venía un familiar desde Gran Bretaña, dejó toda la documentación junta en un bolso, la puerta de la vivienda estaba abierta y los animales tenían comida para varios días", argumentó sobre la hipótesis de la preparación del asesinato. No obstante, la primera edil destacó que "no había nada que indicase que podía haber un problema" en el matrimonio.