desastre natural. el primer contingente de emergencia partió de la base de torrejón el sábado
XAVIER PERIS. PALMA.
"Tenemos la planta potabilizadora ya preparada en Madrid, y yo dejé allí mi equipaje. Mañana (por hoy) tomaré un avión y esperaré allí que haya sitio en alguno de los aviones que partirán hacia Indonesia con ayuda humanitaria". Joan Rosselló cubría ayer su turno de guardia en los Bombers de Palma, justo antes de intentar partir hacia el otro extremo del mundo, la isla de Sumatra, devastada esta semana por un terremoto, como parte de la expedición de la ONG Bombers Sense Fronteres.
Rosselló estuvo a punto de viajar hacia Indonesia en el primer contingente español de ayuda, de la Asociación Española de Cooperación y Desarrollo (AECYD), que salió el sábado hacía el país asiático. Finalmente, de los diez bomberos que estaban dispuestos en el aeródromo de Torrejón, solo pudieron embarcar cuatro. Este primer grupo tenía previsto elaborar un estudio sobre el terreno en la zona devastada de Pandang, para determinar las cuáles son las necesidades más urgentes. En los próximos días está previsto que salgan otros aviones con ayuda humanitaria, en la que espera encontrar un hueco el bombero mallorquín.
"Ayer (por el sábado) salieron hacia Indonesia tres compañeros, dos de Valencia y uno de Málaga, y otros cuatro permanecen en Madrid, a la espera de tener sitio en los próximos aviones", explicaba Rosselló, coordinador en Balears de Bombers Sense Fronteres. "Tenemos allí una planta potabilizadora preparada, lista para embarcar. Yo tomaré un avión y me uniré a ellos. Allí nos alojamos en la Escuela Nacional de Protección Civil, aque está cerca del aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz, de donde salen los aviones con ayuda. Así que, en cuanto haya un hueco en alguno de los aparatos, saldremos hacia allí".
Tras descubrir el alcance del devastador seísmo, Bomberos Sin Frongteras ofreció sus recursos a la AECYD para acudir al lugar del desastre con material de rescate y de depuración de aguas, así como un contingente de personal especializado.
Los voluntarios fueron convocados para acudir el viernes ante la inminente salida del primer avión con ayuda. Inicialmente era un grupo de diez bomberos, aunque al final solo pudieron partir cuatro, para efecturar una evaluación de los daños y las necesidades prioritarias de la población, bajo la supervisión de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU.
Las intenciones de los miembros de Bomberos Sin Fronteras son salir en dos fases, para cubrir distintos emplazamientos. El primer grupo se dirigiría a Pandang, la principal ciudad de Sumatra, que quedó devastada por el terremoto de 7,6 grados, que causó miles de muertos. El segundo grupo trabajaría en el otro lado de la isla, también muy afectada por el seísmo. La ONG, además, está buscando financiación para la adquisición de una segunda potabilizadora.
Joan Rosselló cuenta con una dilatada experiencia en catástrofes de gran magnitud, como los seísmos que provocaron miles de víctimas en Paquistán en 2005 y en Perú en 2007.