X.P. PALMA.
Dos hombres encapuchados y armados con una pistola y un cuchillo asaltaron el lunes por la noche la casa de un conocido empresario de Campos, propietario de uno de los chiringuitos de es Trenc. Los ladrones se llevaron unos 1.000 euros en efectivo, varios relojes y un coche marca Audi, propiedad de la víctima, al que dejaron amordazado y maniatado en la casa.
La Guardia Civil abrió una investigación para tratar de localizar a los autores del robo. Agentes de la Policía Judicial de Palma y Manacor se desplazaron ayer al domicilio, donde se entrevistaron con la víctima y realizaron una inspección ocular.
El asalto ocurrió sobre las diez de la noche del lunes, en una lujosa casa de campo ubicada en la carretera de Campos a ses Covetes. Al parecer, en el domicilio se encontraba solo el propietario, un conocido empresario de Campos de unos 50 años, dueño de El Último Paraíso, uno de los chiringuitos de la playa de es Trenc, y de otro establecimiento similar en Magaluf.
Dos hombres encapuchados irrumpieron en la casa y amenazaron al propietario con una pistola y un cuchillo. Le inmovilizaron y registraron el inmueble en busca de efectos de valor. Finalmente se marcharon con unos 1.000 euros en efectivo, varios relojes de lujo y un turismo Audi, que tenía aparcado en el garaje.
Los ladrones dejaron a la víctima maniatada y amordazada, para que no pudiera pedir auxilio. El empresario no sufrió lesiones de consideración en el asalto.
Los investigadores creen que los delincuentes esperaban encontrar una gran cantidad de dinero, probablemente procedente de los negocios de restauración que el empresario tiene en las playas de es Trenc y Magaluf.
Es el segundo asalto de características similares se que registra este mes en la isla. El pasado 31 de agosto dos hombres, también encapuchados, abordaron a la dueña de un conocido bar de Cala Rajada a la entrada de su domicilio, un chalé de la localidad. Los ladrones propinaron una brutal paliza a la mujer para que les abriera la caja fuerte y huyeron con un botín de unos 140.000 euros.
Las intensas gestiones de la Guardia Civil condujeron a la detención de dos sospechosos en apenas dos días. Uno de los detenidos había trabajado en el establecimiento de la víctima.