Temporal. El 112 decretó ayer alerta naranja por precipitaciones fuertes
X. PERIS / T. OBRADOR. PALMA.
Cinco personas resultaron heridas de carácter leve en dos incidentes relacionados con las lluvias ocurridos en la estación de tren de Son Sardina, donde se desprendieron unos cables eléctricos, y en un restaurante de Porto Cristo, en el que se desplomó el toldo de una terraza. Por la mañana los Bombers de Mallorca tuvieron que achicar agua que se había acumulado en sótanos y calles de Manacor y Capdepera.
El primer incidente grave ocurrió poco antes de las diez de la mañana de ayer, en la estación del tren de Sóller de Son Sardina. Según confirmaron fuentes de la Policía Local de Palma y del servicio de Ambulancias Insulares, las intensas lluvias habrían dañado una parte del cableado, que se desprendió y provocó unos chispazos que alcanzaron a varios usuarios. Al lugar se desplazó un vehículo de Ambulancias Insulares, que atendió a dos turistas extranjeros que habían sufrido quemaduras leves. Los dos fueron trasladados a la Clínica Planas, donde recibieron asistencia médica.
El toldo de un restaurante
Poco después, sobre las diez y media de la mañana, se produjo el segundo accidente en Porto Cristo, según informaron desde la Unidad Territorial de Costas (UTC) de la Policía Local. En este caso ocurrió en la terraza del restaurante sa Llotja, en la Avenida de la Sirena. Tres trabajadores, dos mujeres y un hombre, estaban arreglando el local y trataban de quitar el agua que se había acumulado en uno de los toldos, cuando la estructura cedió y les cayó encima. Los tres camareros sufrieron golpes, aunque ninguno parecía grave. Una de las mujeres ni siquiera precisó recibir asistencia médica. Los otros dos fueron trasladados por una ambulancia a un centro médico. Uno tenía una lesión en una y el otro se quejaba de dolor en las cervicales, por lo que le colocaron un collarín.
La UTC tuvo que intervenir durante la mañana en el traslado de dos personas mayores que sufrieron caídas en el interior de sus domicilios, al parecer al sufrir resbalones a causa del agua que entró en las casas.
Durante la mañana, los Bombers de Mallorca tuvieron que trabajar en varios achiques por inundaciones en calles y sótanos de domicilios en Cala Bona y s´Illot.
La Direcció General d´Emergencies decretó ayer por la tarde la alerta naranja, en previsión de nuevos chubascos que podían ser localmente muy fuertes.