Los acusados prometían beneficios semanales y triplicar la cantidad invertida en un año
M.O.I. / X.P. PALMA.
Los tres alemanes detenidos en Mallorca por una supuesta estafa piramidal a escala internacional se apropiaron de unos 16 millones de euros de inversores europeos y norteamericanos. En la isla, donde actuaban desde hace medio año, la Guardia Civil recibió cuatro denuncias de residentes alemanes y belgas, uno de los cuales depositó un millón de euros atraído por lapromesa de que obtendría grandes beneficios semanales y que su inversión se triplicaría en un año.
Uno de los tres arrestados el martes, Achim Volk, de 59 años, figura como propietario de la empresa Dividium Capital, mientras que los otros dos detenidos son empleados. El otro dueño de la compañía, Josef Blashchak, de 52, se encuentra en paradero desconocido y se sospecha que haya podido ocultarse en Rusia. Este hombre tiene varios antecedentes por estafa, por lo que adoptó el apellido de su mujer. Según las pesquisas de la Guardia Civil, ambos se instalaron en Paguera el pasado mes de marzo y comenzaron a captar inversores, en principio de forma legal.
Pero los investigadores recibieron cuatro denuncias de alemanes y belgas residentes en la isla que denunciaban haber invertido entre 4.000 y un millón de euros, cantidades que no habían recuperado. La de Mallorca era una más de las sucursales que Dividium Capital, con sede en la isla de Man, un paraíso fiscal británico, asegura tener en lugares tan dispares como Lituania, Hong Kong, Alaska, Emiratos Árabes Unidos o las Islas Vírgenes.
Dividium Capital opera, según la investigación, como un entramado financiero piramidal. Ofrecían a las víctimas intereses que, en función del nivel de su inversión, podían alcanzar el tres por ciento semanal y prometían triplicar en un año la cantidad invertida. Los beneficios de estas operaciones se repartían a partes iguales entre el cliente y la empresa. Los supuestos estafadores utilizaban también una técnica conocida como ´network marketing´, consistente en ofrecer mayores beneficios a los inversores que captaran nuevos clientes. Como muestra de solvencia, aseguraban disponer de una mina de oro en Rusia, para lo que exhibían un certificado falso de una cata en un terreno que garantizaba la existencia de este mineral. Fieles al sistema piramidal, la empresa abonaba los intereses prometidos a algunos clientes gracias a las aportaciones de nuevos inversores, pero en muchas ocasiones ofrecían excusas diversas para no realizar los pagos. En el caso de Mallorca, argumentaron problemas informáticos.
La Guardia Civil ha identificado a 25 víctimas en España y ha recibido información de que en otros países como Alemania, Suiza e Inglaterra la cifra de afectados alcanzaría los 1.700.