La fiscalía solicita 79 años de prisión para los dos acusados que actuaron a finales de 2007
B. PALAU. PALMA.
La Audiencia de Palma inició ayer el juicio contra dos hombres acusados de atracar a mujeres a mano armada en distintos puntos de la ciudad a finales de 2007. Los sospechosos normalmente actuaban de noche, con el rostro cubierto por pasamontañas o cascos de moto, y presuntamente encañonaban a las víctimas con una escopeta recortada o una pistola para arrebatarles todos los efectos de valor. En una ocasión, supuestamente retuvieron a un niño de tres años y a su madre hasta que consiguieron hacerse con el botín. Los asaltantes, que utilizaban una violencia desproporcionada, llegaron a efectuar un disparo en un domicilio de Palma y huyeron arrojándose a través de una ventana. La fiscalía solicita para ambos penas que suman 79 años de prisión por un rosario de delitos: robos con intimidación, detenciones ilegales, hurto, falsedad documental, tenencia de armas prohibidas o quebrantamiento de condena. Uno de los acusados negó tajantemente los hechos ante el tribunal de la sección primera, mientras que su compañero confesó haber participado en la mayoría de los robos y también implicó al primero.
Consumidores de droga
Los dos imputados coincidieron al relatar que se conocieron en la prisión en el año 2002 y, al salir en libertad, habitualmente iban juntos y consumían mucha droga. El primer asalto que se les imputa se produjo el pasado 19 de octubre de 2007, sobre las once de la noche, días después de que uno de los sospechosos hubiera quedado libre, cuando sorprendieron a una mujer y su hijo, de tres años, en la calle Músico José Balaguer, en Palma. El acusado más joven explicó que esa noche iba conduciendo un coche y se pararon al ver a la mujer. Según su versión, su compinche llevaba una pistola simulada y, tras robar una tarjeta de crédito a la víctima, le ordenó que fuera a un cajero para sacar dinero. Al no conseguirlo, su compañero se metió en el coche de la mujer y se dirigieron a otra sucursal de la ciudad donde le obligaron a extraer 300 euros. El procesado manifestó que él les siguió con otro vehículo y no se bajó del coche. "Yo no me acerqué a la mujer ni a su coche. Ni siquiera vi al niño", insistió el joven, que apuntó que el robo duró unos diez o quince minutos. "No recuerdo haberle robado las joyas y dinero. Iba muy drogado", añadió. Horas después, trataron de extraer dinero en otros dos bancos de la ciudad.
Tres días más tarde, el 22 de octubre a las once y media de la noche la pareja irrumpió armada en un piso de la calle Julián Álvarez. Según la versión de uno de los asaltantes, se trataba de una casa de citas y pretendían robar el dinero a la moradora, pero no lo consiguieron. "No es verdad que le apuntáramos en la cabeza con una recortada ni que la amenazáramos. Nos pusimos nerviosos porque otra persona salió corriendo de la casa y nos cerró la puerta con llave. Al vernos encerrados, mi compañero pegó un tiro a la cerradura y luego saltamos por la ventana", manifestó el joven encausado.
Cinco días después, en la madrugada del 27 de octubre los sospechosos presuntamente atracaron a punta de pistola a una vecina en el portal de una finca en la calle Ramón Muntaner. Estos hechos fueron negados por los dos procesados. En cambio, uno de los sospechosos admitió haber participado en otro asalto esa misma madrugada en la zona de na Burguesa e inculpó a su acompañante: "Nos acercamos a un coche blanco donde había una pareja en el asiento trasero. Los dos íbamos con armas, con una recortada y una pistola. Llevábamos el casco y pasamontañas porque hacía frío e íbamos en la moto. Nos pusimos uno en cada puerta y nos dieron dinero, los teléfonos móviles y una tarjeta". Así, luego consiguieron extraer 300 euros en un cajero.
El acusado más joven también confesó haber robado un Opel Corsa en un rent a car del aeropuerto y dijo que no recordaba si había cambiado la matrícula. El sospechoso dijo que tenía varias armas pero carecía de licencia y un juzgado le había prohibido llevarlas. El otro procesado negó rotundamente todos los hechos.