B. P. PALMA.
El letrado de siete de los ocho arrestados que ayer de madrugada ingresaron en la prisión de Palma ha solicitado al juzgado encargado de investigar el crimen de Son Banya que sean trasladados a otra cárcel por razones de seguridad. El abogado ha pedido que se les cambie de centro penitenciario para garantizar su integridad, ya que todos ellos están amenazados y temen por su vida, después de que los allegados a la víctima, La Parrala, clamaran venganza. La mayoría de estos sospechosos son familiares de El Farru, el presunto autor material del homicidio de Josefa Moreno Cortés, que intentaron huir a Menorca en barco poco después del tiroteo por temor a represalias. A su llegada al puerto de Ciutadella, varios agentes del grupo de Homicidios, que se desplazaron en helicóptero desde Mallorca, les detuvieron.
Los arrestados quieren estar en otra cárcel que no sea la de Palma porque en este centro hay multitud de presos vinculados al clan de La Paca, la tía de la víctima, con lo que el riesgo que corren es aún mayor. En la prisión mallorquina se encuentra la matriarca de Son Banya, La Paca; su hija, La Guapi, que era amiga íntima de La Parrala, además de prima; y El Ico, otro hijo de La Paca, entre otros reclusos. De hecho, en la cárcel ayer se extremaron las medidas de seguridad y estos ocho detenidos por el crimen del poblado están aislados.