Crimen en Son Banya. Un traslado tranquilo y sin incidentes
B. PALAU / M. OLLÉS. PALMA.
Lo que en un principio se anunciaba como un polvorín fue en realidad un remanso de paz. La Policía Nacional blindó ayer tarde el juzgado de Vía Alemania de Palma ante el traslado de los nueve detenidos presuntamente relacionados con la muerte de La Parrala. Numerosos agentes se desplegaron por la zona y vigilaron para que no se produjera ningún tipo de altercado. Los policías precintaron una esquina del edificio judicial y aseguraron el perímetro en previsión de que los vecinos de Son Banya acudieran en masa clamando venganza contra los arrestados, liderados por El Farru, uno de los principales sospechosos del crimen. La realidad fue muy distinta. Ningún residente del poblado ni allegados a Josefa Moreno Cortés, La Parrala, se acercaron a Vía Alemania. Solo una quincena de periodistas permanecía en la calle, fuera del aparcamiento "por motivos de seguridad".
El impresionante operativo policial se inició sobre las cuatro de la tarde cuando una decena de agentes de la UPR se personó en las dependencias judiciales. Poco después, llegó un furgón con delincuentes comunes. En el patio, varios policías con chalecos antibala permanecían atentos. Horas después, a las seis de la tarde, se movilizó una espectacular comitiva formada por cinco vehículos de la Policía. En ella viajaban los nueve implicados en el tiroteo que acabó con la vida de La Parrala. Los detenidos, 5 hombres y 4 mujeres, salieron de forma ordenada rumbo a los calabozos sin ningún tipo de incidente.