X.P. PALMA.
Cuatro días después del incendio que se declaró en el cuarto de contadores de un gran edificio de Illetes, la mitad de los 260 apartamentos seguía sin agua, y ninguno de ellos había recuperado la corriente eléctrica. Varios de los vecinos afectados criticaron ayer al ayuntamiento de Calvià, del que dijeron que "nos ha dejado abandonados a nuestra suerte". Desde el ayuntamiento, el concejal de Seguridad Ciudadana, Bartomeu Bonafé, insistió en que el departamento de Servicios Sociales ayudaría a buscar alojamiento a los vecinos que lo necesitasen.
Varios de los vecinos del inmueble, que sufrió un espectacular incendio durante la tarde del jueves que se prolongó durante horas, se reunieron ayer por la mañana en la entrada del inmueble y compartieron sus quejas sobre la situación. "El interior de las casas huele todavía muy mal, y no tenemos luz eléctrica", explicaba uno de los residentes. "Una gran parte del edificio todavía no tiene agua corriente, y para cocinar o ir al baño tenemos que ir a pedir el agua a los vecinos que sí tienen. ¿Pero qué hacemos si necesitamos ir al baño de noche? ¿Vamos a casa del vecino?".
Algunos de los residentes tenían previsto reunirse ayer con los propietarios de los apartamentos, para ver qué se puede hacer para realizar las reparaciones que permitan restablecer cuanto antes el servicio de agua y luz. Alguno de ellos apuntó que les habían prometido que hoy mismo se podría reanudar el suministro.
El incendio se declaró sobre las cuatro de la tarde del pasado jueves, en la sala central de los contadores de un gran edificio, con 260 apartamentos en donde residían unos 400 vecinos, que tuvieron que ser desalojados. La intensa humareda se extendió por toda la finca a través de los conductos de los ascensores y provocó grandes daños materiales.