X.P. / M.O.I. PALMA.
La banda de narcotraficantes desarticulada por la Guardia Civil en Eivissa disponía de una amplia red de camareras y tiqueteros para distribuir la droga en locales de ocio nocturno de la isla. La Operación Trafalgar, llevada a cabo por el Equipo contra el Crimen Organizado (ECO), ha permitido desmantelar todos los escalafones de la organización, desde sus máximos responsables hasta los pequeños distribuidores. Los 25 arrestados fueron puestos ayer a disposición del juzgado de guardia.
El clan, compuesto íntegramente por ciudadanos británicos procedentes de Liverpool, llevaba ya meses asentado en Eivissa. Sus líderes pretendían monopolizar la distribución de estupefacientes no solo en la zona del West End, en Sant Antoni, sino en el resto de la isla, por lo que habían mantenido enfrentamientos con bandas rivales para hacerse con el control del narcotráfico.
La banda movía importantes cantidades de diferentes tipos de droga. Los agentes del ECO se han incautado en la operación de un total de 22.000 pastillas de éxtasis, 1,5 kilos de ketamina, 450 gramos de MDMA –conocida también como ´cristal´– 600 gramos de cocaína de diferente pureza, tanto en roca como ya distribuida en papelinas, y 1,2 litros de GHB (éxtasis líquido).
Para su distribución en los locales de ocio nocturno de Eivissa, la banda contaba con un nutrido grupo de tiqueteros y camareros que aprovechaban su puesto de trabajo para vender la droga al por menor en discotecas y bares, especialmente de la zona del West End, en Sant Antoni. De hecho, entre los 25 detenidos hay siete mujeres que ejercen de bailarinas en este tipo de locales. Los agentes encargados del caso llevaron a cabo al menos un registro en un establecimiento del West End donde supuestamente el clan de narcos distribuía la droga.
Los arrestados, ante el juez
Los investigadores consideran que esta operación antidroga, una de las mayores de los últimos años en Eivissa, ha permitido desarticular por completo la organización, incluido el máximo responsable de la misma.
Los 25 detenidos en la Operación Trafalgar, que fueron arrestados el pasado viernes en varias localidades, fueron puestos ayer a disposición del juzgado de guardia tras negarse a declarar ante los agentes de la Guardia Civil. Estaba previsto que los interrogatorios del juez se prolongaran hasta última hora de la noche y que el magistrado no tomase ninguna decisión hasta que concluyera la toma de declaraciones.