B. PALAU. PALMA.
Dos empresarios del sector de la construcción fueron juzgados ayer en Palma por un accidente laboral ocurrido hace cuatro años en las cercanías de Son Ferriol en el que un obrero se precipitó al vacío de un andamio y resultó gravemente herido. El operario cayó de unos seis metros de altura cuando desmontaba la estructura y sufrió graves lesiones. Se golpeó la cabeza y tuvo que ser ingresado en el hospital de Son Dureta. Debido al siniestro, el hombre ha quedado incapacitado para trabajar de albañil.
La fiscalía solicita para los dos constructores sendas penas de dos años de prisión y una multa al acusarles de un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso con otro de lesiones imprudentes. Según su versión, los dos empresarios no adoptaron las medidas de protección pertinentes en la obra y tampoco dieron formación al obrero perjudicado. El ministerio fiscal también reclama una indemnización de 163.000 euros, mientras que la acusación particular pide una condena de un año y tres meses de cárcel. Los letrados defensores Jaime Campaner y Carlos Barceló solicitan la libre absolución de los dos imputados.
El accidente laboral se produjo el pasado 29 de marzo de 2005 sobre las dos y media de la tarde en un chalé que estaba siendo reformado en s´Hostalot, en Son Ferriol. La víctima, un oficial de segunda, explicó que uno de los imputados, el encargado de la obra, le ordenó que desmontara el andamio. Cuando desarmaba la estructura, a una altura de un tercer piso, golpeó con una pieza un cable de alta tensión y se cayó al vacío, según el perjudicado. El operario dijo que no iba atado con un arnés y que en la obra no había ninguna medida de protección, ni guantes, no casco, ni gafas.
En cambio, los dos empresarios, que no estaban presentes en el momento del siniestro, manifestaron que siempre adoptaban las medidas de protección colectivas e individuales. Uno de ellos indicó que la víctima recibió un curso de formación en abril de 2005, un mes después del accidente.