Tragedia Aérea. Actos en recuerdo DE las 154 víctimas mortales DEL SINIESTRO DE barajas
ROSA FERRIOL. PALMA.
Recordando en voz alta los nombres de los seis tripulantes de Spanair que fallecieron en el trágico vuelo JK5022. Así empezó el acto en conmemoración del primer aniversario de la catástrofe de Barajas. Eran las 12 horas cuando unos 200 trabajadores de la aerolínea se congregaron en las puertas de su sede. Sus rostros evidenciaban su tristeza. "Que el recuerdo de todos nos haga más fuertes y nos permita estar preparados para enfrentar el futuro". Con estas palabras el director general de la compañía, Mike Szücs, aludió al 20 de agosto de 2008 como uno de los días más tristes e invitó a los presentes a recordar a las 154 víctimas mortales y a sus familiares.
El directivo citó las palabras del presidente de Spanair, Ferran Soriano, quien pese a no estar al frente de la aerolínea hace un año se solidarizó con los trabajadores y compartió su dolor en una carta remitida a todos ellos: "Se ha dado una lección al mundo porque la compañía sigue existiendo hoy".
El minuto de absoluto silencio se rompió con un intenso aplauso en memoria del JK5022. Antònia Ramis resumió el sentir de los trabajadores. "Tenemos un sentimiento de pena. Pasa el tiempo. Retomamos el día a día y conseguimos hacer vida normal. Luego llega el primer aniversario y te acuerdas de lo que pasó, de los compañeros y los pasajeros fallecidos, de sus familias... Es muy fuerte lo que ocurrió", explicó. Xisco Rosselló, otro trabajador de Spanair, matizó que la tristeza afecta a todo el grupo. "Debemos superar esa desgracia lo mejor que podamos", destacó. Frederic Pisvin, que trabaja en la dirección comercial, resaltó que el accidente de Barajas y los atentados en Nueva York son las dos mayores catástrofes que ha vivido en sus diez años en el mundo aeronáutico. Triste y emocionado al recordar a los fallecidos, aseguró que el siniestro fue "una de las cosas más malas" que ha vivido.
A las 14 horas, la megafonía del aeropuerto anunciaba un nuevo paro a las 14.20, hora de la tragedia en Barajas. El director de Son Sant Joan, Nemesio Suárez, acudió puntual a los mostradores de facturación para solidarizarse con los trabajadores de Spanair. Unas veinte personas se congregaron allí, sobre todo personal del check-in que lucía lazos negros en señal de luto y directivos de Aena, además de algún que otro pasajero. En teoría, a las 14.20 horas una voz debía anunciar el paro por megafonía pero no fue así. Algunos de los empleados del aeropuerto pararon durante un minuto para recordar a las víctimas, otros ni se dieron cuenta.
A la misma hora del accidente pero un año después, muchos pasajeros esperaban para facturar. "No me lo recuerdes", reaccionó Carlos Valero que tras pasar 15 días de vacaciones en la isla regresaba ayer por la tarde junto a su familia a Madrid. A pesar de la fecha, aseguró que no tenía miedo a volar. Las hermanas Maria Eugenia y Malena Ruiz intentaron cambiar su pasaje con motivo de la fecha. "Si es la misma línea que cayó hace un año, no quiero viajar", comentó por la mañana Malena a su hermana. Volaban hacia Madrid a las 15.15 horas. A primera hora de la mañana, acudieron al aeropuerto para cambiar el vuelo para hoy. Estaban muy nerviosas porque viajaban un 20 de agosto y con la misma compañía. Tenían que pagar 50 euros cada una y desistieron. A pesar de la superstición y la tensión, decidieron viajar.
Ya por la tarde, a las 20 horas se ofició una misa en la Basílica de Sant Francesc en memoria de las 154 víctimas. Familiares de los pilotos fallecidos en el JK5022, uno nacido en la isla y los otros dos residentes desde hace varios años, asistieron al oficio para recordar a sus seres queridos. Trabajadores de Spanair y amigos también compartieron ayer el dolor de la tragedia en Sant Francesc.