EP. MADRID.
Un año después de que el vuelo JK5022 de Spanair se estrellara provocando la muerte de 154 personas, el aeropuerto de Madrid-Barajas todavía no ha implementado todas las mejoras previstas, que entrarán en vigor entre finales de 2009 y principios de 2010, según señaló el director adjunto del aeródromo, José Sanz.
"La introducción de un solo teléfono de emergencias ya está en vigor, en cuanto al resto, los nuevos sistemas de procedimientos se están llevando a todas las mesas generales para su aprobación y esperemos que a lo largo de este año o a principios del que viene ya estén introducidos", puntualizó Sanz. Entre los cambios se encuentra una reforma de la sala de crisis, cuyo proyecto está aprobado y que se estima se llevará a cabo "el año que viene".
Por otro lado, en lo referente a las mejoras tecnológicas, el director adjunto de Barajas señaló que se incorporarán a medida que el mercado pueda "proporcionarlas". Sanz admitió que también es necesario estudiar "qué mejorar en las comunicaciones" y destacó la importancia de la colaboración con los servicios de emergencias.