EFE
El fugado, de 26 años y natural de Marruecos, aunque con residencia en Murcia, y que se encontraba en prisión cumpliendo condena por múltiples delitos violentos, portaba un arma corta y una escopeta recortada, ambas con munición y preparadas para su utilización, en el momento de su detención,
Según las mismas fuentes, la alta especialización y las medidas de seguridad que adoptaba en sus desplazamientos, complicó la labor de búsqueda y detención, aunque el dispositivo de la Guardia Civil permitió finalmente su arresto en Lorca, donde se desplazó desde Almería en un coche robado y con matrícula falsa.
A.I.O.L está acusado de los delitos de quebrantamiento de condena, tráfico ilícito de armas, robo con intimidación y con fuerza en las cosas, falsedad documental, daños y sustracción de vehículo.
En el momento de la detención le fueron intervenidas una pistola Astra calibre 9 milímetros, una escopeta recortada y modificada del calibre 12, y munición para ambas armas, así como diversas herramientas, como patas de cabra, mazas, guantes y pasamontañas utilizados para cometer robos, junto a 2.000 euros en efectivo.
El pasado 12 de julio, el ahora detenido y otro recluso se subieron al techo de la cárcel castellonense y saltaron a la calle, donde huyeron a toda prisa mientras sonaba la alarma y sin que los funcionarios de la prisión pudiesen hacer nada por retenerles.
A.I.O.L. cumplía prisión preventiva en esa cárcel desde el año pasado, después de ser remitido a ella desde la de Murcia, donde había ingresado en 2005.
La operación que ha acabado con su detención, desarrollada por los agentes de la comandancia de Murcia, bajo la dirección del juzgado de Instrucción número 5 de Castellón, continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones.