M. OLLÉS. PALMA.
Un vecino de Palma de 35 años lleva un mes encarcelado en una prisión de Dakar (Senegal) tras ser detenido con tres kilos y medio de cocaína en la maleta de su novia, con la que convivía en Salamanca. La pareja fue arrestada cuando regresaba de un viaje a Brasil, de donde al parecer procedía la droga intervenida. Familiares de la joven han pedido ayuda a las autoridades españolas por las pésimas condiciones de la prisión en la que ambos están recluidos.
El mallorquín acusado, S.G.R., se instaló en abril en Salamanca, ciudad de origen de su pareja, una joven de 25 años que trabajaba como teleoperadora en Palma, según explicaron los familiares de la mujer a La Gaceta de Salamanca. El pasado 17 de junio ambos se fueron de vacaciones a Brasil tras una escala en Dakar. Cuando llegaron al país sudamericano descubrieron que les habían perdido parte de su equipaje, por lo que tuvieron que comprar ropa y otra maleta.
La pareja regresó a Dakar a finales de junio con la intención de tomar desde allí un vuelo a España, pero no llegaron a salir del país africano. Todo el equipaje fue facturado a nombre de la joven y también en esta ocasión perdieron uno de sus bultos. Para localizar su maleta, "ella en todo momento permanece en el hotel y fue él siempre el que decía ´yo voy a buscarla´", explica la madre de la joven. La maleta apareció tres días después.
Doble fondo
"Llamaron a la puerta del hotel y apareció él esposado con tres policías, se metieron en la habitación de mi hija, revolvieron todo y la detuvieron. La bajaron a comisaría y abrieron la maleta, donde descubrieron un doble fondo donde estaban los 3,5 kilos de cocaína", relata la madre. "El estupor de mi hija fue tremendo, pues no sabía qué era eso", aseguró Isabel. Desde entonces, la pareja permanece encarcelada en una prisión de Dakar.
Los padres de la joven aseguran que el joven mallorquín reconoció ante el juez que la droga era suya y esperan que "asuma de nuevo toda la culpa" para que su hija pueda quedar en libertad. Según parece, la cocaína procedía de Brasil y tenía España como destino.
Los padres de la joven viajaron a Senegal el pasado 12 de julio. "Nos permitieron estar con ella como veinte minutos", explicó la madre, quien relató que se encontraba en "unas condiciones lamentables". La familia ha enviado escritos a distintas instituciones y políticos para pedir ayuda y una mayor agilidad en el proceso.