XAVIER PERIS. PALMA.
"Hace unos meses tuvimos que meternos en el Torrent del Gorg Blau porque un joven había caído y se había fracturado una pierna. Mientras íbamos hacia allí, hablé con uno de sus compañeros y le pedí la máxima información sobre él. Cuando llegamos le dije que me habían comentado que era el mejor montañero del grupo, y que seguro que podía poner mucho de su parte para salir de allí. Y lo hizo. Es muy importante motivar al rescatado para que todo sea lo menos doloroso y lo más rápido posible. Luego, cuando hablamos con él, ya en el hospital, nos comentó que le habíamos dado una tranquilidad enorme".
Bernat Franco, cabo de los Bombers de Mallorca y coordinador del Grupo de Montaña, recuerda el rescate con la tranquilidad de quien ha participado en centenares de auxilios a escaladores y excusionistas, algunos de ellos de gran complejidad técnica. No en vano este grupo de los Bombers, el primero específico para rescates de Montaña que se creó en Mallorca, está a punto de cumplir diez años. Y como muestra, en los últimos cinco años (hasta finales del pasado mes de abril), este grupo ha participado en un total de 416 intervenciones de urgencia, la mayoría rescates o búsquedas de desaparecidos. Y las estadísticas muestran un incremento constante, año tras año.
El Grupo de Rescate de Montaña de los Bombers de Mallorca se creó en 2000, ante la necesidad de contar con un grupo especializado, dado el incremento en rescates en la serra provocado por el auge del excursionismo, la escalada y otras actividades como el descenso de torrentes. El empujón definitivo a la creación del servicio vino dada por el jefe de los Bombers a finales de los 90, Manuel Ángel Nieto. El problema, como casi siempre, era económico. Los Bombers no tenían una partida específica para crear el grupo, así que la plantilla tuvo que salir de los diferentes parques, y siguieron destinados en ellos. Esta situación provocó graves disfunciones. Había miembros del grupo diseminados por parques tan alejados como Llucmajor o Artà, y cuando salían a alguna emergencia de montaña dejaban sus zonas desprotegidas.
Tuvieron que pasar varios años hasta que, en 2004, se reestructuró el servicio para agruparlos en los parques de Sóller e Inca, los más próximos a la Serra de Tramuntana, donde se registran la mayor parte de las emergencias de montaña en Mallorca. De esta forma se consiguió reducir en gran medida el tiempo de respuesta, lo que supone una de las principales ventajas del grupo.
Colaboración con la Guardia Civil
"Trabajamos siempre en colaboración con el Grupo de Rescate e Intervención de Montaña (GREIM) de la Guardia Civil", explica Bernat Franco. "La Guardia Civil tiene un helicóptero, y desde el año pasado se cuenta también con otro de la Direcció General d´Emèrgencies. Pero por lo general las aeronaves necesitan calentar los motores durante quince minutos, y ese es el tiempo que nosotros les llevamos de ventaja para llegar al lugar donde hay que intervenir".
Franco recalca que la colaboración con el GREIM y los otros equipos de auxilio es muy buena. "Compartimos la misma frecuencia de radio, y o bien nos coordinamos para intentar el rescate desde distintos puntos, o bien accedemos juntos".
En la actualidad, el grupo está compuesto por 32 miembros –28 bomberos y cuatro cabos–, lo que permite contar con un equipo de guardia de entre 6 y 8 personas las 24 horas, 365 días al año.
Las actuaciones se reparten a lo largo de toda la Serra deTramuntana, y a veces fuera de ella. Aunque los puntos más conflictivos son bien conocidos. El principal, el Torrent de Pareis, que aunque no es complicado técnicamente registra una gran afluencia de excursionistas, a veces sin preparación ni material adecuados. En el mismo Torrent del Gorg Blau está sa Fosca, de gran complejidad técnica pero muy reconocida entre los aficionados, tanto en España como en el extranjero, y donde cada año se registran varios accidentes. El tercer punto problemático es sa Gubia, en Bunyola, donde se concentran los practicantes de escalada.