INCENDIo EN PALMA. EL FUEGO SE INICIÓ EN EL TERCER PISO de la finca Y se propagó al primero
LORENZO MARINA. PALMA.
Las llamas convirtieron la vivienda 10 del tercer piso en una inmensa bola de fuego. No tardó en extenderse. El incendio del edificio situado en el número 2 de la calle Francesc Fiol i Joan de Palma afectó a veinte viviendas. Más de 200 vecinos del inmueble tuvieron que ser desalojados. Tres personas resultaron heridas.
El fuego se inició en torno a las siete de la mañana en la tercera planta. En apenas unos pocos minutos, las llamas cobraron grandes dimensiones con suma facilidad y se propagaron por todas las dependencias hasta asomar por el balcón.
Sobre las siete y media, los Bombers de Palma -12 efectivos a bordo de cuatro vehículos- llegaron hasta el lugar. Allí se toparon con un incendio generalizado y muy avanzado. De hecho, los bomberos se encontraron con dos fuegos diferenciados.
El foco del incendio estaba localizado en la puerta 10 del tercer piso. Los restos incandescentes cayeron hasta la primera planta. El fuego se extendió por la lavandería, el patio y la cocina.
Las altísimas temperaturas registradas en el foco del incendio provocó unos efectos devastadores. La vivienda quedó completamente arrasada.
Un dispositivo especial de emergencias se estableció a través del 112. Lo prioritario fue el desalojo de todo el inmueble. Las 165 viviendas del edificio de ocho plantas tuvieron que ser evacuadas de inmediato.
Dado el considerable número de vecinos, más de 200, los bomberos y los efectivos de la Policía Local tuvieron que plantear un desalojo por plantas. A la inmensa mayoría de los vecinos el incendio los sorprendió durmiendo.
Los vecinos tuvieron que echarse a la calle con las escasas prendas de abrigo que tenían a su alcance. Algunos salieron en pijama. Otros, en cambio, pudieron hacerse con un edredón para paliar las bajas temperaturas.
Durante la evacuación, un vecino dio un traspiés y se precipitó escaleras abajo. Sufrió un fuerte traumatismo craneoencefálico. Este vecino también sufrió quemaduras de segundo grado en una mano. Ademá una mujer resultó intoxicada por inhalación de humo y otro vecino se cortó una mano con un cristal.
Cristales Rotos
Mientras tanto, los bomberos se encaramaron al balcón para atajar el avance del fuego. El ingente calor desprendido provocó la rotura de cristales y que otras muchas ventanas se fundieran al marco.
El patio interior hizo efecto chimenea. Gracias a esta circunstancia, la densa humareda ascendió hasta los pisos superiores. Un total de 18 viviendas sufrieron desperfectos de diversa consideración.
La docena de bomberos que llegó al lugar se tuvo que multiplicar para sofocar los dos fuegos. El de la primera planta pudo ser controlado en un tiempo relativamente corto. Más complicado se antojó el del foco del incendio.
Los esfuerzos de los bomberos se centraron en evitar que las llamas se extendieran al resto del inmueble. El foco del incendio quedó completamente arrasado por la acción de las llamas.
Transcurridas unas dos horas después de su llegada, los bomberos dieron el incendio por extinguido. La Policía Local, por su parte, precintó el inmueble donde se habían iniciado las llamadas. Los serios destrozos que presentaba la vivienda impedía determinar cuál había sido el origen del fuego. La investigación del siniestro recae en la Policía Científica.