G. RODAS. PALMA
Dos lenguajes que cultivó Miró de manera destacada, la obra gráfica y el tapiz, articulan la exposición Noves lectures de la col·lecció, primero de una serie de proyectos destinados a ofrecer una mirada diferente de los fondos de la Fundació Pilar i Joan Miró. Alrededor de 60 obras entre tapices, maquetas de la serie Gaudí – Miró se la dedicó al arquitecto–, dibujos, fotografías y obra gráfica, entre la que destaca el libro ilustrado Le Lézard aux plumes d´or, conforman una muestra que supone el primer trabajo dirigido por Elvira Cámara desde su estreno como directora de la institución.
La exposición, que se inaugura hoy, se nutre de los fondos de la propia institución y contempla algunos préstamos de obras, como en el caso de los tapices, propiedad de Successió Miró. "El proyecto a medio plazo es complementar esta remodelación con otras que se realizarán en los próximos meses con la idea de ir rotando los ricos fondos de la Fundació", señaló ayer el teniente de alcalde y regidor del Àrea de Cultura i Esports, Fernando Gilet.
La muestra quiere destacar "la capacidad de trabajo e investigación" de Miró, explicó Elvira Cámara, un artista que "no se acomodó a una sola técnica o soporte, sino que buscó nuevas fórmulas, en la cerámica, escritura, caligrafía o tapices", y que entabló "entrañables lazos con profesionales de otros campos".
Uno de esos profesionales fue el arquitecto modernista catalán Antoni Gaudí, a quien Miró conoció mientras asistía a clases de dibujo en el Cercle Artístic de Sant Lluc de Barcelona. La exposición exhibe en el Espai Zero las maquetas preliminares que Miró creó en el taller de Son Boter para los grabados de la serie Gaudí. El ajedrezado irregular y policromo de esta maquetas evoca el trencadís, los fragmentos de cerámica o vidrio que Gaudí utilizaba como revestimiento de algunos elementos arquitectónicos.
"Gaudí y Miró sentían fascinación por la naturaleza, de ahí su preferencia por las líneas curvas y las formas orgánicas. Miró se identificó también con la integración de las artes y el trabajo en equipo que informaban la arquitectura de Gaudí", comentó la coordinadora del proyecto, María Luisa Lax, quien subrayó que precisamente esta muestra pretende ser "un elogio al trabajo en equipo".
Cinco libros sobre Gaudí de la biblioteca personal de Miró, recortes de prensa, imágenes de Miró en el Park Güell y un ejemplar de la revista Papeles de Son Armadans que en 1958 rindió homenaje a Gaudí con una cubierta ilustrada por Miró también pueden contemplarse en una vitrina del Espai Zero.
El Corredor de la Fundació está dedicado a Le Lézard aux plumes d´or, libro que se publicó en 1971 con textos de Miró ilustrados por el propio artista con 15 litografías en color, dos de ellas a doble página, y 23 páginas de texto caligrafiado por el artista sobre piedra.
Los protagonistas en el Espai Cúbic y Hall son los tapices, lenguaje que nació en Miró de su idea "de escapar de la pintura-pintura, de descifrar tierras desconocidas", una aventura que vivió de la mano de Josep Royo, maestro artesano con el que creó una serie de tapices monumentales ubicados en todo el mundo. En total son siete los tapices expuestos, todos procedentes de Successió Miró, creados con lana, algodón y yute. Dos vitrinas permiten conocer el proceso de elaboración de estas piezas gracias a las fotografías de Francesc Català-Roca y una cuidada selección de dibujos preparatorios del propio Miró que datan de la década de los 70.
La Fundació también ha programados actividades educativas destinadas a las familias, cuyos contenidos pueden conocerse en el teléfono 971 70 14 20. Se realizarán entre el 4 de febrero y el 31 de marzo.