B. NOGUERA. PALMA
Cada vez es más frecuente la imagen de un antiguo convento o estancia de una congregación religiosa que se queda vacío y sin actividad. Al mismo tiempo, estas entidades de Iglesia siguen realizando una labor social que requiere un importante esfuerzo económico para su mantenimiento. Uniendo ambas situaciones, las Hermanas Franciscanas Hijas de la Misericordia y su organización Mater Misericordiae han decidido impulsar un proyecto de acondicionamiento de antiguas dependencias religiosas en establecimientos hoteleros.
Para lograr este objetivo cuentan con la gestión de la rama empresarial de la entidad, que es el centro especial de ocupación Mater Treball i Natura. Esta sociedad ha comenzado su labor en el campo del turismo con la reforma y la puesta en marcha de su primer hotel en el convento que la congregación gestionaba en Ariany.
El gerente de la entidad, Boni Martínez, explica que el nuevo concepto es abrir una línea de negocio basada en convertir las viejas dependencias en centros que generen ocupación. Pero siempre teniendo en cuenta que los mayores beneficiarios del proyecto deben ser personas discapacitadas. Mater cuenta con la ayuda económica de la Obra Social Sa Nostra para el equipamiento del hotel.
Y es que el propio término hotel social tiene mucha importancia para Martínez: "Es social porque genera trabajo y también porque ocupa a personas que lo tendrían muy difícil en el mercado laboral convencional".
Otra característica de hoteles como Es Convent de Ariany es que es un establecimiento completamente adaptado a cualquier visitante. Como dice el gerente, "otros hoteles tienen algunas habitaciones y espacios adaptados, pero nosotros estamos realmente abiertos a todos los clientes". Por esta razón están negociando convenios con entidades de discapacitados de Alemania que desean visitar Mallorca.