VANESSA SÁNCHEZ. PALMA
Por cada euro invertido, la industria cultural retorna siete a la sociedad. Bajo este argumento, el abogado y promotor José María Lafuente, el periodista Alberto Fraile y el gerente del Jazz Voyeur Roberto Menéndez, animaron ayer al actual conseller de Cultura, Joan Rotger, a dar un paso al frente y a "arriesgar" en sus nuevas políticas para lograr una sociedad "más culta, más educada y más preparada" en la que la cultura sea básica. Miquel Borrás, director del Club de Opinión de DIARIO de MALLORCA fue el encargado de moderar un debate cargado de propuestas.
"La cultura deber permanecer, es la palanca que nos va a permitir salir del callejón porque es lo que permite a los ciudadanos construir una nueva atmósfera", subrayó Fraile, editor de la revista Nasmate, para justificar la necesidad de seguir apostando por el sector. "Me llevo las manos a la cabeza cuando escucho que el próximo gobierno del PP se plantea eliminar el ministerio de Cultura. Es evidente que hay una política cultural de derechas, más clásica y menos abierta a la vanguardia, y otra de izquierdas", añadió un Lafuente que se mostró enérgico a la hora de defender la necesidad de las subvenciones. "Para una ciudad pequeña como está, la ayuda institucional es básica si queremos disfrutar de la gran cultura".
En la misma línea, aunque con matices, también se expresó Roberto Menéndez, promotor de un evento que suscitó el interés entre el público asistente al Club. "La cuestión es saber si seremos capaces de cooperar, si la iniciativa privada y pública pueden aliarse sin necesidad de competir". "Lo que no podemos permitir es que haya subvenciones amiguistas, clientela. La cultura debe estar al servicio de la ciudadanía, no de los políticos", sugerió al respecto Alberto Fraile.
Afrontó con optimismo el chaparrón de críticas Joan Rotger, que de nuevo abogó por el binomio turismo-cultura como la mejor fórmula de salir adelante. "Es cierto que venimos de una época ampliamente subvencionada y que ahora, con las circunstancias actuales, no nos lo podemos permitir. Pero se buscarán soluciones y habrá presupuesto para algunas iniciativas", apuntó.
Sobre la mesa, una de las propuestas que más consenso logró entre los cuatro invitados fue la creación de una plataforma en la que profesionales del sector debatan sobre las nuevas formas de reinterpretar la cultura en un panorama en el que las nuevas tecnologías y las redes sociales son fundamentales. "Debemos cambiar de mentalidad y pensar de manera más general".