Samantha Vallejo-Nájera. Empresaria
ESTEBAN MERCER. PALMA.
Samantha Vallejo-Nájera, hermana de Colate, el marido de la famosa cantante Paulina Rubio, es, como su cuñada, un torbellino de energía. Con una personalidad única, fue una de las pioneras en crear un catering de autor, la primera que, perteneciendo a una familia de la alta sociedad española, decidió dedicarse con naturalidad y sabiduría, adquirida en un entorno sobradamente exquisito y cosmopolita, a la cocina y el buen recibir. Tras quince años de éxito su empresa Samantha de España es ya un referente indispensable que ha creado escuela. Recibe a DIARIO de MALLORCA en la Costa de los Pinos, tan ligada a su familia y a su infancia, mientras prepara la fiesta de una de sus amigas más queridas.
–¿Cómo una niña bien de Madrid acaba dedicándose a la cocina?
–Soy una pionera, después han venido muchas detrás y me alegra. Empecé por una apuesta con un amigo que me metió en Horcher, un restaurante emblemático de Madrid, a cocinar y me divirtió tanto que me quedé dos años en sus cocinas. Me gusta cocinar y comer, en casa siempre se ha comido divinamente. Mi madre es francesa y se nota en sus gustos.
–¿Qué significa cocinar bien?
–A mí me gusta probar, investigar, viajar y conocer productos y mercados nuevos. También me encanta el producto de siempre, de calidad. Ahora me ha dado por la comida super sana, ceviches, gambas rojas a la plancha comidas con las manos. No soy nada fina para comer.
–Usted que es de una familia tan sofisticada…
–Las gambas hay que comerlas con las manos y chupar la cabeza, así se disfruta de verdad. Creo que inventé un estilo de catering más moderno, personalizado y creativo que huía del rebozado y la croqueta tradicional. Cada día invento cosas nuevas, intento mejorar. Incluso el servicio ha cambiado mucho, desde los uniformes que utilizan a su función en los eventos que organizamos. Mi madre, francesa, es muy creativa y supersofisticada, es exigente y con gusto, me ha enseñado mucho de estética y decoración cuidada. Me ha ayudado un montón.
–¿El cliente ha entendido esa modernidad?
–Sí y les gusta. Se siguen sorprendiendo y esto es lo divertido. Sorprender cada vez más a los que ya lo han visto todo es lo que de verdad tiene mérito porque no resulta fácil. Además hay que mantener el buen servicio, camareros simpáticos, buena presentación y buena cocina. Ese es el secreto de nuestro éxito. No escatimar nada porque se nota, y utilizar la cultura del saber vivir español. No se puede servir una coca cola en un vaso de vino y sin hielo ni limón, por ejemplo, y todavía lo ves. Con el tiempo me voy refinando más y más, no sé hasta dónde llegaré.
–Usted que puede ¿nunca ha pensado en abandonar y dedicarse a que le sirvan otros?
–Qué va. Hay épocas muy duras, pero soy muy joven y tengo un equipo fantástico. Soy cada vez más directora, tengo una nave industrial y mucha gente que trabaja para mí, pero no quiero seguir creciendo. Quiero estar pendiente de todo y esta es la única forma de poder supervisar en persona casi el cien por cien de los eventos que servimos. Tengo un don y es que la gente me copia hasta las frases de los menús, y esto esta bien.
–¿Cómo se las arregla para ser una madre comprometida?
–En Madrid, yendo en moto a todas partes. Tengo tres hijos maravillosos y soy muy madraza. Uno de mis hijos, de dos años y medio, padece el síndrome de Down. Es un niño que me ha enseñado cosas increíbles, divertidísimo. Con él he descubierto un mundo que sabía que estaba pero que como el resto de gente sana no observaba con atención. El mundo de la discapacidad, tan duro y que sin embrago te da tanto, ha sido una lección de vida y estoy comprometida en ayudar todo lo que pueda.
–¿Cómo ayuda?
–Ha ido surgiendo. Al ser conocida, las fundaciones me han ido llamando y como yo soy muy lanzada no he parado de hacer cosas. El calendario que hemos hecho este año con fotografías de famosos muy divertidas se ha vendido mucho. Tengo energía y chispa suficiente para ayudar a las fundaciones porque tienen un mérito enorme. Yo con mi hijo soy una privilegiada. ¡ No veas las fiestas que organizo para ellos, de nivel!
–¿Cómo lleva ser la cuñada de alguien tan conocido como Paulina Rubio?
–Lo llevo muy bien. Es una persona divertida y lista, acostumbrada al éxito desde muy pequeña. Es una mujer llena de talento. Es divertido. A mí no me afecta para nada. He pasado de ser la gran Samantha de España a ser la hermana de Colate, el marido de Paulina. No deja de ser chocante y me fastidia bastante pero lo llevo con humor.
–¿No esta un poco celosa?
–Siempre he querido mucho a mi hermano. Hemos sido muy confidentes y hemos estado muy unidos, como hermanos y como amigos. Por lo menos hasta que llego Paulina. Ahora lógicamente esta más con ella y nos llevamos fenomenal, soy muy cuñada. Están encantados con su niño, con su matrimonio, con su vida maravillosa.
–¿Cuáles son los recuerdos infantiles en Mallorca que no olvida?
–Teníamos una casa en la Costa de los Pinos. Me encantaban los veranos aquí, con la sobrassada, la ensaimada, las gambas rojas de Cala Ratjada, la frutería de Villafranca de Bonany, donde compro todo, me encanta. Aquí están mis mejores recuerdos.