G. RODAS. PALMA.
Iván Martín (Las Palmas, 1978), uno de los pianistas más brillantes del panorama musical español, y la Orquesta Sinfónica de Balears, a la batuta de Antoni Wit (Cracovia, 1944), responsable de la dirección artística de la Orquesta Filarmónica de Varsovia desde 2002, abrirán la trigésima edición del Festival Chopin el 1 de agosto, cita de resonancia internacional que coincide con el bicentenario del compositor del que toma su nombre.
Las entradas se podrán reservar a partir de mañana miércoles a través del teléfono 971 612351, de 10 a 13 horas (no se harán reservas por internet).
El recital, el primero de los cinco programados en la Cartoixa para el mes de agosto, tendrá su perla en el Concierto número 2 en fa menor para piano y orquesta, obra que Chopin dedicó a la condesa Delphine Potocka y que terminó al final del invierno de 1829, estrenándose por el propio compositor al piano el 17 de marzo de 1839 en Varsovia, meses después de dar por concluida su estancia en Mallorca.
También se interpretarán la Sinfonía número 4 en re menor, op. 120 de Robert Schumann (1810-1849) y Orawa de Wojciech Kilar, músico que pertenece, junto con Penderecki y Górecki, a la vanguardia polaca de la década de 1960 y que ha dejado para el cine bandas sonoras inolvidables como las escritas en Drácula de Bram Stoker, La novena puerta o El pianista.
Desde Georgia llegará el día 8 Elisso Virsaladze, galardonada en los concursos Schumann de Zwickau (Alemania) y Tchaikovski de Moscú, para ofrecer un monográfico de Chopin que incluye, entre otras piezas, la Sonata número 3 en si menor, op. 58 y el Nocturno en fa sostenido menor, op. 48, número 2.
El pianista Alain Planès, de quien Milan Kundera dijo que "no solamente es un virtuoso, también un gran músico, una coincidencia cada vez más rara", protagonizará el día 15 el tercer recital, una réplica del programa del concierto ofrecido por Chopin en París el 21 de febrero de 1842.
El festival se completará con las actuaciones de Wojciech Switala (día 22) y Rafal Blechacz (día 29), distinguido con el primer premio del Concurso Chopin de Varsovia de 2005.
La ya tradicional exposición la firma este año el artista Bryan McCormack, quien ha creado para la ocasión una instalación.