GUILLERMO SOLER. PALMA.
guillermo soler. Palma.
Con un programa en el que el protagonismo fue para las antiguas variedades autóctonas mallorquinas Gorgollassa y Giró, la primera tinta y la segunda blanca, en recuperación y aceptación por parte de muchos vitivinicultores isleños, se celebró la decimoquinta Festa del vi a la fresca, organizada por la bodega Can Majoral, en Algaida.
A esta fiesta del vino, celebrada en la noche del pasado viernes, asistieron unos seiscientos invitados, con presencia de la consellera de Comerç, Indústria i Energia, Francesca Vives; y de Bel Oliver, del Consell, entre otras personalidades.
Andreu Oliver, propietario de la bodega familiar Can Majoral, con motivo del 30 aniversario de la creación de la misma, desglosó lo que han sido estos años de cara a la recuperación de la viña isleña y de la consolidación de sus nuevos vinos. Oliver se refirió también a la fiebre actual de muchos países en elaborar vinos, con la feroz competencia que conlleva. Siguió una conferencia a cargo del historiador Sebastià Serra, sobre la emigración balear, esencialmente mallorquina, hacia el exterior, aunque concentrándose esencialmente en la zona del Caribe y América del Sur. La música la puso el grupo isleño De Bauxa a Llaure.
En esta ocasión, la tradicional cata de estas veladas festivas se centró en un solo vino, el experimental Gorgollassa, antigua variedad isleña, cuya plantación ha sido autorizada ya, al igual que la Giró, aunque los vinos que produzcan no podrán ser comercializados hasta 2012. El festivo y cultural acto tuvo su final con una respuesta gastronómica muy mallorquina, aportada por colaboradores y asistentes.