V. SÁNCHEZ. PALMA.
Lo que para muchos no deja de ser un simple reloj de pared, un sofá o una lámpara de techo, para las alumnas de segundo curso de la Escola Superior de Disseny de Balears es pura fuente de inspiración. Un paseo por Ikea, unas cuantas telas y aquel fanal negro que se convierte en un vestido con transparencias. O un dispensador de algodones que se reencarna en una sencilla prenda de tirantes. El resultado de tanta imaginación se podrá disfrutar hasta el próximo jueves 18 de marzo en la sala de exposiciones del centro.
"Lo que buscábamos era una manera original de hacer moda pero buscando la inspiración en objetos cotidianos", explica la profesora y directora del proyecto, Joana Borràs. Junto con Francesca Capellà, apoyaron y asesoraron a las 14 jóvenes que sueñan con crear algún día su propia marca.
"Ha sido un ejercicio difícil porque era la primera vez que me enfrentaba a un trabajo tan serio con los volúmenes", cuenta a DIARIO de MALLORCA Marta Morey, de 20 años. Suyos son dos vestidos, uno inspirado en una lámpara gris de estilo marinero y otro en una estantería de formas simples. A su lado, Andrea Castro, de 22 años, presume de su reinterpretación de un punto de luz blanco inmaculado. "Lo escogí enseguida porque me iba a permitir poder hacer muchos volantes", explica. El resultado es una vistosa prenda parecida a un traje de novia y para la que necesitó 17 metros de tela.
Pero no son las únicas sorpresas de Decoupage amb Ikea. De un sillón para dos en color rojo se crea un vestido de fiesta con sólo una manga y de una tumbona de mimbre apta para el exterior nacen dos prendas de siluetas muy curvilíneas y un toque étnico.
Se espera que, tras su exhibición en la Escola Superior de Disseny, los trabajos se muestren en la propia tienda de Ikea, mezclados con los artículos en venta.