BIEL GOMILA. PORRERES.
"Estamos en el Año del Tigre, hemos entrado por segunda vez en un nuevo año. Ahora ya nos encontramos en Laos". Catalina Capellà y Eusebi Colomer, la pareja mallorquina que se propuso dar la vuelta al mundo en bicicleta, vuelve a escribir tras haber dejado atrás Hanoi. De su estancia de dos meses en Vietnam, un país de "cultura diferente" por el que han pedaleado 2.600 kilómetros, comentan que resulta "muy difícil resumir tantas experiencias y aventuras".
En Hanoi, confirman, pudieron disfrutar de unos días de merecido descanso en un hotel de la cadena Sol Meliá, uno de los patrocinadores de su periplo; entre los que se encuentra este periódico. Ello les permitió conocer de primera mano cómo se vive la Fiesta del Tet, el Año Nuevo vietnamita y chino. Experiencia "inolvidable", Capellà y Colomer la describen con emoción: "Es muy interesante vivir los preparativos. Los templos se llenan de incienso, flores, frutas y donaciones. Las motos pasan cargadas con enormes ramas de melocotoneros y pequeños naranjos, protagonistas en la decoración de las casas y establecimientos. En las calles abundan vendedores de pequeños sobres rojos que serán regalados con billetes nuevos en el interior como símbolo de prosperidad y buena suerte. La fiesta consiste en reunirse con la familia y procurar tener un muy buen primer día del año como presagio de los que vendrán".
Al recordar los dos meses y medio recorridos por la península de Indochina, los mallorquines indican que "nos han maravillado los parajes tan sorprendentes y poco visitados por el turista", como las "pequeñas aldeas de las montañas del norte, frontera con China, donde hemos aprendido de sus muchas etnias". Otra sorpresa con la que ha topado la pareja ha sido el comprobar como "las duras condiciones de vida no restan alegría a la gente". "Pasan gran parte de su vida en los anegados arrozales, labrados todavía con rudimentarios arados tirados por búfalos de agua. Los niños se esconden cuando nos divisan de lejos, extrañados al ver a extranjeros", evocan.
Los ciclistas porrerencs destacan de Vietnam los paisajes de la histórica ruta Ho Chi Minh. También el pequeño pueblo costero de Hoi An, el Palacio Imperial en la ciudadela de Hué, la turística y norteña Sapa o la navegación por la espectacular bahía de Halong; "el lugar más visitado de Vietnam, puesto que nunca defrauda". Confirmada por ellos, comentan además la "gran diferencia" entre el norte y el sur, "en todos los aspectos" y "nada sorprendente si tenemos en cuenta la dura historia del país".
Sobre la gastronomía describen que, tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas poblaciones, los puestos callejeros devienen el habitual comedor. El arroz (com) y todos sus derivados son la base de un menú que sirve desde el típico pho o sopa fideos de arroz hasta rollitos envueltos en papel de arroz o el stickyrice. Todo, "acompañado de una especial salsa de pescado fermentada o de salsa de soja". Los mallorquines, eso sí, confiesan que les resultó "imposible" salirse del arroz y la sopa de fideos, "puesto que no nos entendíamos, y eso que hemos aprendido a nombrar en idioma vietnamita todos los tipos de carne, algunos pescados y otros alimentos básicos".
Su misiva mensual concluye con una mención al tráfico, con el que conviven constantemente. "En Vietnam es muy complicado, no puedes bajar la guardia. Aquí, el más grande siempre tiene preferencia; el claxon es la pieza más importante de un vehículo".