LLORENÇ RIERA. MANACOR.
El trabajo emprendido hace meses por la Escola de Música i Danses de Mallorca para rescatar del olvido y dar nueva vida a la contradanza comienza a dar sus primeros frutos y alegrías. Se puede afirmar ya que el empeño y el esfuerzo han valido la pena porque, como mínimo, existe interés demostrado por el baile. La primera prueba de ello está en las cerca de trescientas personas que participaron el fin de semana pasado en el taller monográfico organizado en Sa Coma, con clases impartidas por balladors de la Escola de Palma.
Pero hay más. El próximo miércoles se presentará en el Conservatori el libro titulado La contradansa a Mallorca, projecte de recerca i de recuperació, un volumen complementado con un disco con sus melodías. Trabajo de la Escola de Música i Danses, ha sido editado por el finiquitado Institut d´Estudis Baleàrics. Con abundante información gráfica y documental, bajo la coordinación de Gabriel Frontera, han intervenido en el tomo Antoni Bibiloni, Xavier Carbonell, Miguel José Deyá, Verenice Strumia y Francesc Vallcaneras. La mayoría de ellos también harán uso de la palabra en el acto de presentación de la obra del próximo miércoles.
El libro se adentra en el marco histórico y cultural del baile que analiza y difunde, la evolución que tuvo en su día en Mallorca y la indumentaria que usó en su época. Queda claro que la contradanza es un baile que tiene su faceta y versión mallorquina. Ha sido conocido en toda Europa con valores demostrados pero en algunos sitios, como en Balears, ha sufrido el inconveniente de sucumbir por modas y movimientos más contundentes como las jotas o los boleros. Hablamos de la recuperación de una danza del siglo XVIII, centuria convulsa con muchos cambios a nivel social, político y cultural.