GABRIEL RODAS. PALMA.
Ni el efecto Michael Jackson, que lo hubo y se notó en las cajas registradoras, salvó al sector en 2009. La venta de discos compactos cayó en Balears un 15 por ciento en 2009, año en que siguieron cerrándose tiendas y agravándose una situación que parece no tener fin.
"La cultura del gratis total y los escrúpulos cero siguen vigentes en el internet español, mientras los poderes públicos siguen sin proteger al sector. Ningún otro se ha visto tan castigado como el nuestro en la España del siglo XXI. Por desgracia, la palabra crisis ha perdido perspectiva para nosotros, ya que llevamos inmersos en ella no desde mediados del 2008, como el resto, sino desde el comienzo de esta década", resume el presidente de Promusicae, Antonio Guisasola.
En Palma llegaron a contarse más de cien puntos de venta de música, entre tiendas especializadas, grandes superficies, bares o gasolineras. "Hoy quedamos poco más de media docena. Y no hay solución", se lamenta Joan Campos, responsable de Discos Oh, la longeva tienda de la calle Aragó que se ha visto obligada a remodelarse y reducir casi a la mitad el espacio reservado a los discos compactos. "Vendí más de 2.500 entradas para el concierto de Fito y Fitipaldis y ni un solo disco de ellos. Encima me pedían descuento", añade.
Llueve sobre mojado. A la crisis que se vive en la calle hay que sumar la de los discos. "Ojalá este negocio no desaparezca y acabe en el olvido, como el de las lecherías", suspira Gregorio Garde, de Gong Discos, cadena que en Palma ha registrado un descenso del 20 por ciento en el último ejercicio y que se acumula al de 2008, también cifrado en negativo, lo que suma un 40 por ciento. O dicho de otro modo, de cada tres discos que se despachaban, ahora se vende solo uno.
Renovarse o morir. Como señala Antonio Sánchez, director de relaciones externas de El Corte Inglés, "la industria está repensando nuevos formatos y los cedés ahora se venden con todo tipo de complementos: con DVD´s, con camisetas, con algún regalo, en edición doble... La agresividad comercial de las discográficas y el acierto en dar al cliente lo que pide ha permitido que la caída no fuera mayor".
La muerte de Michael Jackson, acontecida el pasado mes de junio, se ha notado en la venta física del cedé, como siempre ocurre cuando alguna estrella, llámese Jacko, Cobain o Joplin, deja de estar entre nosotros. "Naturalmente, el efecto Michael Jackson se notó, pero donde hubo mucha demanda fue en las descargas por internet. Internacionalmente y sobre todo en Estados Unidos, a través de servidores o tiendas virtuales legales; en España, como ya es sabido y ante la falta de regulación, las descargas se realizaron a través de webs piratas", apunta Miquel Angel Sancho, portavoz de la Unión Fonográfica Independiente.
El también responsable de la tienda Xocolat le da "todavía, una larga vida al cedé. Creemos que se van a combinar diferentes formas de acceder a la música, pero hay cierta tendencia, últimamente, a valorar la calidad de escucha y sólo el soporte físico puede garantizar esta calidad. Un ejemplo claro de esto último es la vuelta del vinilo, con buenos prensajes y presentaciones. Pienso que una boutique como Xocolat siempre será necesaria".